Culiacán, Cosalá y Mazatlán en la descripción de un viajero, 1843

 

Historia de los pueblos y ciudades del Estado de Sinaloa México

 

CULIACAN, COSALÁ Y MAZATLÁN EN LA DESCRIPCIÓN DE UN VIAJERO, 1843.

 

Por: Albert M. Guilliam

Tamazula está situada sobre el llamado río Tamazula, y es éste el mismo torrente que emana del Monte Madre, sobre el cual está erigida Caneles; pero desde la confluencia del Umaya con él toma el nombre de Culiacán, y continúa siendo un torrente amplio y profundo, hasta que llega a la llanura inmediata al océano. Ahí se hunde y es absorbido por la arena; desemboca en el Pacífico como un rio insignificante y diminuto.

La ciudad de Culiacán está situada cerca de la unión de los ríos antes mencionados. Tiene alrededor de cinco mil habitantes y es la capital del departamento de Sinaloa. La ciudad no difiere en su apariencia, ni en el carácter de su gente, de cualquier otra capital de México. Pero ahí, como en las otras ciudades, los curas, con sus sombreros de teja de anchas alas, y los militares, se han unido para !cuidar las almas y el bienestar de su querido pueblo! El general Urea es el «gallo» dominante en ese departamento.

Cosalá es un poblado que se halla como a un día de viaje de Culiacán, y es de sólo dos días el viaje de Cosalá al puerto de Mazatlán en el océano Pacifico. Mazatlán está completamente desprotegido del oleaje y los vientos del océano, carece de cualquiera de los atributos de una buena bahía y es poco seguro para las embarcaciones por tener una gran roca justo enfrente del poblado, en la cual se van a pique las naves en tiempos de tormenta. No obstante, Mazatlán es el principal puerto comercial en la costa mexicana, sobre el océano Pacifico. Tiene alrededor de cinco mil habitantes, constituidos por todos los pueblos de los cuatro puntos del globo y parece haber sido un sitio atractivo para todas las variedades de la familia humana. Imagino que difícilmente podrá hallarse un número igual de gentes, donde haya tal fárrago de complexiones y lenguas.

Mazatlán es la principal parada en el viaje desde China, por vía de las islas Sándwich, a los Estados Unidos y Europa. Los pescados de escama y los crustáceos de las costas del Pacífico son abundantes y excelentes. Hay un ostión con membranas azules que se pesca en esta costa, tan bueno como cualquiera de los de la bahía de Chesapeake. Los mexicanos del Pacífico tienen una forma de conservarlos, distinta de cualquier otro modo del que haya yo oído. Tan pronto como los sacan del agua, se ponen sobre el fuego, y cuando están asados y la concha se abre, el ostión es salado y secado. Conservado de esta manera se mantendrá en buen estado en cualquier clima, tal como las caballas que son embarriladas con sal.

En las llanuras de la costa del Pacífico disfruté la transpiración, por ser la atmosfera más húmeda y densa que en el interior, y las lomas de poca elevación. En lugar de que los vientos del suroeste trajeran siempre consigo una lozana frescura, no era raro el caso de que se asemejaran a los monzones del oriente. [. . .]

Los puertos de Mazatlán y Guaymas son los puertos usuales de embarque para la Baja y la Alta California, por la vía oceánica. Pe¬ro como he preferido incluir mis observaciones sobre California en un suplemento de mi diario, se remite al lector a que las consulte en esa forma.

 

Artículo publicado en: Travels over the table lands and Cordilleras of Mexico; during the years 1843 and44: including a description of California, the principal cities and mining districts of that republic and the biographies of lturbide and Santa Anna, Philadelphia, John W. Moore, 1846, ils., p. 324-325 y 327. Tradución de Jose Ortiz Monasterio.

 

Tomado del libro; SINALOA textos de su historia, Ortega, Sergio; López Mañón, Edgardo (compiladores), Gobierno del Estado de Sinaloa, Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora, México, D.F., 1987.

 

 

Mazatlán, Sinaloa
Mazatlán, Sinaloa, México, 1843

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *