División política de Nueva España en 1786, mapas de Sinaloa México

En 1786 se crearon 12 intendencias, entre ella la de Arizpe con capital en el mismo lugar y con la jurisdicción y territorio del gobierno de las dos provincias de Sonora y Sinaloa. Debe mencionarse, entre las reformas administrativas que más ruido hicieron en la época, a los alcaldes mayores. En la Real ordenanza de intendentes quedaron suprimidos las alcaldías mayores y los repartimientos.

Esto fue el principio del mayor reordenamiento llevado a cabo en colonias dependientes del reino de España. A partir de entonces se consolida un periodo en la división política de la Nueva España en intendencias durante 1787-1811 como un nuevo orden administrativo, político y jurisdiccional que llevaría a un mayor control desde España.

Algunos historiadores consideran que el siglo XVIII se extendería desde 1760 hasta 1821, ya que entre esas fechas ocurren las transformaciones mayores que le otorgan una personalidad propia.

A partir de 1760, los reyes de España decidieron aplicar en sus colonias una política de reformas: reforma administrativa, económica, de recuperación de los poderes delegados a las corporaciones y de mayor participación de las colonias en el financiamiento de la metrópoli. Todas estas medidas estaban encaminadas a imponer una nueva forma de gobierno.

José Gálvez visitador de la Nueva España de 1765 a 1771, fue el hombre que se impuso la tarea de promover las reformas dictadas por los reyes de España, designando como primer comandante general al caballero Teodoro de Croix.

Una de las primeras medidas que dispuso la corona española fue la recuperación de las atribuciones que los reyes anteriores habían delegado en las corporaciones. Como en la Nueva España la corporación más poderosa era la iglesia y especialmente el clero regular, se intentó reducir su fuerza.

La Compañía de Jesús que era la orden más conflictiva por su adhesión al Papa, por su influencia en la educación y en el noroeste mexicano, ya que allí dirigían muchas misiones y además por su enorme riqueza, fue expulsada de todas las colonias —y de la Nueva España— en 1767.

La expulsión de los jesuitas fue un hecho importante que afectó a toda la zona. Al incautarse sus bienes, éstos quedaron en manos de gobernadores o clérigos seculares, quienes destruyeron la organización de las misiones. Los indígenas que estaban en los pueblos de misiones fueron despojados de sus tierras de comunidad y pasaron a ser peones, vaqueros y operarios de minas. De esta manera, los criollos y españoles obtuvieron no sólo tierras por la vía legal, sino mano de obra para laborarlas.

La política de los reyes españoles en contra de las corporaciones también afectó al Consulado de Comerciantes de la ciudad de México, —que era una corporación muy importante— al quitarles el. monopolio del comercio mediante las leyes que decretaron sobre la libertad de comercio, la creación de otros consulados y la expedición de la Real ordenanza de intendentes que mando suprimir los alcaldes mayores, que eran los principales colaboradores de los comerciantes. Con esta medida, los reyes empezaron a reorganizar toda la administración del virreinato. Esta reorganización modificó todos los centros de poder, desde el virrey hasta los alcaldes mayores de los pueblos, y se llevó a cabo por medio del sistema de intendencias, que se había tomado de los franceses y se encontraba ya adaptado en España.

La implantación del sistema de intendencia requería la división de la Nueva España en jurisdicciones político-administrativas denominadas intendencias, a la cabeza de las cuales estaría el intendente o gobernador general, quien ejercería el poder: justicia, guerra, hacienda y fomento de actividades económicas y obras públicas. Se pensaba que con este sistema se pondría fin a los abusos de los alcaldes mayores, que además de comprar el puesto, lo utilizaban para su enriquecimiento personal, y explotaban a los indios locales.

En cuanto a las reformas económicas, bajo la administración del virrey Revillagigedo se sistematizó el desordenado ramo de hacienda real. También se dictaron medidas tendientes a rescatar el control de los impuestos y mejorar el sistema de recolección. La Real Hacienda suspendió el arrendamiento de los impuestos, es decir, el que otras personas se encargaran de recaudarlos. Al mismo tiempo que se hacían estas reformas se implantaron nuevos impuestos como el de «pulperías» o el destinado a los pequeños comercios.

Además de estas reformas administrativas y económicas, el siglo XVIII vio un desarrollo de la población que aumentó a pesar de las epidemias y hambrunas que se dieron en esa época, y de las crisis agrícolas que resultaron de las malas cosechas.

Es destacable la división política en intendencias en la Nueva España que inició el año de 1786 como forma de evolución de la administración y control, siendo este un modelo generalizado que se llevo a cabo en varios países que tenían colonias en continentes ajenos al propio.

 

 

Tomado del libro: SINALOA Monografía Estatal, SEP, México, 1996.

 

 

División política Nueva España año 1786
Mapa de la división política de la Nueva España en año de 1786

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