Doña Paula Moreno, biografías de Sinaloa México

Biografías de Sinaloa México

 

DOÑA PAULA MORENO, LIDERESA AGRARIA

 

 

Por: Leopoldo Avilés Meza

 

Doña Paula Moreno, bien pudiera ser considerada como una de las pioneras del movimiento agrario en Sinaloa y con toda certeza la primera mujer en estas lides, tratándose de hacerle justicia, pues fue ella la primera secretaria general de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos de Sinaloa.

Fue una mujer entregada a la causa del campesinado y aún más de los obreros del ingenio «La Primavera» de Navolato, participando en los primeros trabajos de formación del Sindicato de Trabajadores de la Industria Azucarera, con tareas directas de proselitismo en pro de la causa para liberar del yugo de los patrones explotadores a quienes luchaban por el respeto de lo que en derecho les correspondía.

Doña Paula, oriunda de Siqueros, municipio de Mazatlán, pero desde muy joven radicada en Las Trancas, sindicatura de Bachimeto, asumió en 1932 el liderazgo de la Liga Agraria y tres meses después fue depuesta por Miguel Sandoval Aguilar, con el consentimiento del gobernador del estado, coronel Alfredo Delgado, haciendo eco a protestas de algunos dirigentes agrarios de Sinaloa, quienes no admitían ser dirigidos por una mujer.

En 1932, al iniciarse los trabajos de organización de la «Liga Agrarista Ursulo Galván», con asiento en Veracruz llegó a Sinaloa el ingeniero Donato Flores, quien contra lo que en aquel entonces pensaba de la lucha agraria el gobernador Macario Gaxiola, realizó labor de proselitismo para dar cumplimiento a la misión que se le había encomendado, pero al ser informado de tal labor, el gobernador lo mandó aprehender y encarcelar, siendo liberado el mismo día por la tarde por el Lic. Miguel Gaxiola y Verdugo, quien era secretario general de gobierno.

Personalmente, el Lic. Miguel Gaxiola, simpatizante del movimiento agrarista, amigo personal de dona Paula, condujo al ingeniero Flores hasta la estación del Ferrocarril Sud-Pacifico de México, donde abordó el tren con destino a la capital de la república.

En ese tiempo, destacaba ya doña Paula Moreno, quien luchaba por la organización de los trabajadores del campo y asalariados de las haciendas para integrar los grupos de solicitantes de tierras.

Doña Paula, solía decir, refiriéndose a sus primeros pasos dentro del movimiento agrario: “prendí un pajoso, y todavía arde”.

En marzo de 1937, al consolidarse los planes de integración de la Confederación Nacional Campesina, siendo secretario general de la misma el profesor Graciano Sánchez, se lanzó la convocatoria para formar en Sinaloa la Liga de Comunidades Agraria y Sindicaros Campesinos del Estado, lanzando un grupo encabezado por el Lic. Miguel Gaxiola y Verdugo a doña Paula Moreno como candidata a la secretaria general.

Sabíase en Culiacán y en el resto de la entidad sinaloense que doña Paula gozaba de la amistad y estimación del general Lázaro Cárdenas, presidente de México, y por consecuencia su candidatura fue bien recibida entre el campesinado, quienes dieron su absoluto respaldo considerándola candidata única a la secretaria general de la Liga de Comunidades Agrarias, lo que ratificaron con su votación unánime durante el primer congreso agrario estatal ordinario, celebrado el 28 de marzo de 1937, bajo la dirección de los ameritados revolucionarios cardenistas Silvano Barba González y Gabino Vázquez, quienes dieron testimonio de la integración del primer comité ejecutivo cenecista de Sinaloa:

Propietarios, Paula Moreno y Bruno B. García, como secretaria general y secretario de organización y propaganda, respectivamente, suplentes, Miguel Sandoval Aguilar, Nemesio Alarcón, Victoria M. Núñez, Felipe B. Arellano y Juan Osuna.

Con este paso, que permitió atender al imperativo nacional de agrupar a los campesinos de México que hasta entonces pertenecían a pequeñas y dispersas organizaciones, se dio respuesta a la demanda del Partido de la Revolución Mexicana, creándose los instrumentos de lucha para defender y salvaguardar los intereses del campesinado mexicano.

La formación de este primer comité ejecutivo de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos de Sinaloa no satisfizo a los demás líderes de aquella época, pues no concebían que una mujer rigiera los destinos de la organización naciente, y más aún, por el hecho de que habían considerado la designación de doña Paula como una imposición ordenada por «el centro», rebelándose contra la lideresa y desconociéndola en su ausencia tres meses después.

Doña Paula, luego de su designación asistió en representación del campesinado sinaloense a un congreso en Tepic, Nayarit, acompañada del Lic. Miguel Gaxiola Verdugo, quien había fungido como delegado de la CNC en el congreso constituyente de Sinaloa.

En Tepic, doña Paula Moreno, según testimonio del Lic. Gaxiola, pronunció un vigoroso discurso que levantó ámpula entre los asistentes, quienes vibrando aún de emoción y calor cívico, sacaron a hombros a la lideresa sinaloense, paseándola por algunas calles de esa ciudad nayarita, para el día siguiente dirigirse a la capital del país.

Al arribar a México, doña Paula Moreno, acompañada del Lic. Miguel Gaxiola, visitó al profesor Graciano Sánchez, en su despacho de la Secretaría General de la Confederación Nacional Campesina, quien les informó del desconocimiento de dona Paula como lideresa cenecista de Sinaloa.

La noticia irritó de tal forma al Lic. Gaxiola que ahí mismo, ante el profesor Graciano Sánchez, rompió su nombramiento como delegado de la CNC en Sinaloa y luego de colocarlo sobre el escritorio le comunicó que renunciaba a su precandidatura, por el sector agrario, a diputado federal, dignándose posteriormente para ese cargo de elección popular al ingeniero Bernardo Norzagaray.

Miguel Sandoval Aguilar, posesionado ya de la secretaría general de la Liga de Comunidades Agrarias por órdenes del coronel Alfredo Delgado, recibió la visita de doña Paula Moreno, al decir del propio Sandoval, quien le comunicó que iba a tomar posesión de la Liga Agraria, por lo que éste le informó que todo había cambiado en su ausencia y que ya no era ella la dirigente.

Ahí mismo Miguel Sandoval, según sus relaciones, contrató un taxi por cincuenta pesos para que llevara a doña Paula Moreno a Las Trancas, lugar donde residía, terminando así con su incursión como dirigente cenecista.

Si bien, doña Paula Moreno quedó al margen de la Confederación Nacional Campesina, su espíritu de lucha no menguó, lo que queda demostrado por su decidida participación en la integración de su ejido Las Trancas, al lado de Juan Osuna, presidente del comisariado ejidal, y Antonio Almeida.

 

Tomado de: Presagio, Revista de Sinaloa; segunda época, número 69, , páginas 29-31.

 

 

Paula Moreno lideresa agraria
Paula Moreno, primer secretaria de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos del Estado de Sinaloa

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