El último indio; poema

Sinaloenses Poemas

 

 

EL ÚLTIMO INDIO

 

Por: José María Dávila

 

Con El ojo avezado pecado Inmenso lo

y el oido sensata al silencio,

domina la estepa

de fuego y arena

El Rey del desierto.

 

Vuela al aire Haga mechero negro

al galope del prieto Que, en pelo,

SUS PIERNAS dominan:

silla Pecado, ni brida,

arzones del ni, ni freno.

 

Mirar PARECE Y, Una Lejos lo,

Donde el sol va ocultando Hacer fuego,

La Tumba Que Esconde,

Perseguida y pobre

Hacer Raza de Bronce.

 

Pero Aun el señor de lo Inmenso,

el señor del sagrado silencio,

domina la estepa

de fuego y arena:

es Rey del desierto.

 

1924

 

Tomado de: Antología Sinaloense, Higuera, Ernesto, Ediciones Culturales del Gobierno del Estado de Sinaloa, Volumen I, 1958.

 

Poemas sinaloenses;  El último indio
El Último Indio; poema de Sinaloa, México

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