Enrique Moreno Pérez, personajes de Sinaloa

Personajes de Sinaloa
LIC. ENRIQUE MORENO PÉREZ, único sinaloense que ha sido Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación

Por: Francisco Higuera López

El licenciado Enrique Moreno Pérez nació en Mocorito el 15 de julio de 1877, en el seno de una gran familia criolla, de aquellas que en los siglos XVII y XVIII se asentaron a la vera izquierda del río Évora para dar vida a una zona rica en minerales preciosos, ganado «chinampo», pesca y agricultura de temporal. Familias de largo y emocionante historial como los Riveras, los Buelna, los Vidales, los Burgos, los López Castro, los Cota, los Sánchez, los Peña, los Tracy, los Choza y muchas más que desafiaron el clima calcinante, la incomunicación, la insalubridad, la malaria y los enloquecedores jejenes, zancudos y «bobitos». Fueron familias pioneras que formaron una sociedad trabajadora, culta, con un profundo sentido de la división de clases, propias de la época.

Enrique Moreno cursó sus estudios elementales en la Villa de Mocorito, y los medios y superiores en el célebre Colegio Civil Rosales. En dicho recinto de la cultura convivió con sinaloenses que posteriormente figurarían prominentemente en la historia de Sinaloa y México, como el general Rafael Buelna Tenorio, los diputados constituyentes Cándido Avilés, Ignacio Ramos Praslow y Andrés Magallón; los ingenieras Ruperto L. Paliza y Matías Ayala. Fue gran amigo del Lic. Celso Gaxiola Rojo.

Las amistades revolucionarias de Enrique Moreno se iniciaron y consolidaron en el recinto rosarino, como las que cultivo con los abogados, poetas y escritores Francisco Verdugo Fálquez y Enrique Pérez Arce. Este último, como todos sabemos, llegó a ser magistrado de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, poeta y orador de polendas, y gobernador de Sinaloa.

Los periodistas Heriberto Frías y José C. Valadés, ambos colaboradores del gran diario mazatleco El Correo de la Tarde, fueron amigos íntimos del Lic. Moreno.
Desde su primera juventud, allá en Mocorito, Enrique Moreno recibió la influencia bienhechora de dos grandes hombres, notables en su tiempo por su vasta cultura, las ideas liberales que profesaban y su honradez intachable: el Lic. Eustaquio Buelna, llamado por Benito Juárez «El Padre de la Reforma en Sinaloa» y fundador en 1874 de la hoy Universidad Autónoma de Sinaloa, que nació en el puerto de Mazatlán con el nombre de Liceo Rosales. Don Eustaquio también fue magistrado de la Suprema Corte y gobernador de Sinaloa; historiador y científico.
El otro personaje fue el médico cirujano Enrique González Martínez, notable poeta de fama internacional, diplomático y funcionario público por cortas temporadas.

Eustaquio Buelna y Enrique González Martínez guiaron por el sendero del estudio al joven Enrique Moreno y contribuyeron a modelar su carácter firme y resuelto.

Enrique Moreno combinó perfectamente sus actividades profesionales, académicas y revolucionarias sin darse punto de reposo. Después de recibir su título de abogado el 26 de mayo de 1902, abrió un despacho en Culiacán y comenzó a dar clases de Derecho Civil y Procedimientos Civiles y Penales en el Colegio Civil Rosales. Para 1909, Enrique Moreno entró de lleno a la política revolucionaria en el Partido Antirreeleccionista, como candidato a diputado federal y respaldando la candidatura del Lic. José Ferrel para gobernador del Estado, en contra del candidato porfiriano Diego Redo.

En mayo de 1911, Enrique Moreno participó en el sitio y toma de la ciudad de Culiacán, al lado de figuras legendarias de la Revolución, como Ramón F. Iturbe, Juan Banderas, Benjamín Hill, Herculano de la Rocha, los hermanos Arrieta, Lucio Blanco, Pablo Macías Valenzuela y una docena más de valientes maderistas.

Posteriormente, Enrique Moreno fue electo magistrado del Tribunal de Justicia del Estado, cargo en el que lo sorprendió el asesinato alevoso de los mártires Madero y Pino Suarez, en febrero de 1913, lo que de inmediato desencadenó la lucha armada en contra del usurpador Victoriano Huerta.

El Lic. Moreno participó en varios combates en tierras de Sinaloa, hasta que el general Ignacio L. Pesqueira, gobernador del Estado de Sonora, lo designó Juez de Primera Instancia de los Distritos de Judiciales de Magdalena y Nogales. En esa época conoció al general Plutarco Elías Calles y pronto surgió una estrecha y franca amistad entre los dos, al grado de que don Plutarco al ser designado gobernador de Sonora en 1915, lo invitó para que se hiciera cargo de la secretaría general de Gobierno, donde se distinguió por su talento y capacidad de organización. Por entonces conoció al general Álvaro Obregón y a don Venustiano Carranza, los que supieron captar las excepcionales cualidades del jurista mocoritense.

En 1917, don Venustiano Carranza lo nombró defensor del Supremo Tribunal Militar en la ciudad de México, y tiempo después fue electo magistrado de la Suprema Corte de Justicia.

Años antes, en plena época revolucionaria, Enrique Moreno contrajo nupcias con la agraciada dama Natalia Norzagaray, de la mejor sociedad del norte de Sinaloa. Doña Natalia vive actualmente en la ciudad de México y es hermana del Ing. Bernardo Norzagaray, conocido político radicado en el estado de Chihuahua.

De 1915 a 1925, en diferentes etapas, el distinguido mocoritense figuró como gobernador interino del Estado de Puebla, gobernador del territorio de Baja California Sur y asesor jurídico del presidente Álvaro Obregón.

Siendo magistrado de la Suprema Corte de Justicia el Lic. Enrique Moreno falleció de un coma hepático el primero de enero de 1932 a la edad de 55 años.

Un año después y a iniciativa del entonces ingeniero y senador Juan de Dios Bátiz, entrañable amigo de Enrique Moreno, logró que el Congreso de la Unión aprobara un decreto para concederle una pensión a la viuda del jurista. El decreto dice así:

«El Congreso de los Estados Unidos Mexicanos, decreta: ARTICULO UNICO.- Se concede a la señora Natalia Norzagaray viuda de Moreno y mientras no cambie de estado civil, una pensión de diez pesos diarios, en atención a los eminentes servicios que el señor licenciado Enrique Moreno prestó a la revolución. Marte R. González, S.P.- G. Bautista, D.S.L. Ortega, D.S.- J. Mendoza, S.S.- Rúbricas».

«En cumplimiento de lo dispuesto en la fracción 1 del artículo 89 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y para su debida publicación y observancia, promulgo el presente decreto en la residencia del Poder Ejecutivo Federal, en la ciudad de México, a los siete días del mes de enero de mil novecientos treinta y tres. Abelardo L. Rodríguez»

Sufragio Efectivo. No Reelección. México, D.F., a 28 de enero de 1933. El Secretario de Gobernación, Eduardo Vasconcelos».

El decreto se publicó en el Diario Oficial de la Federación el día 30 de enero de 1933.

Doña Natalia sigue recibiendo la Pensión del Gobierno, un poco mejorada, claro; porque dígame ¿quien puede vivir hoy en día con diez pesos diarios?

 

Tomado de; 18 Encuentros con la historia, revista cultural Presagio, 2000.

 

 

Enrique Moreno Pérez
Lic. Enrique Moreno Pérez, Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación

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