Exploraciones y viajes del padre Eusebio Francisco Kino 1681-1711

Hacia 1694 el padre Eusebio Francisco Kino inició los viajes de exploración por las «tierras incógnitas», como las llamó su más asiduo acompañante el capitán Juan Mateo Manje. En esta ocasión viajaron hasta la desembocadura del río Magdalena y desde la cima del monte Nazareno vieron la costa de California; Kino se propuso cruzar el estrecho brazo de mar que lo separaba de la península y para ello inició la construcción de un barco en la misión de Caborca. El mismo año de 1694 los expedicionarios viajaron al norte hasta las riberas del río Gila.

Sinaloa ha estado siempre ligado a la historia de Sonora, geográficamente comparten fronteras y en el pasado llegaron a formar una sola entidad de gobierno, la presencia del padre Kino en lo que hoy es el territorio de Sinaloa fue de transito pues la tarea de él era abrir nuevos caminos, establecer nuevos pueblos y misiones para con ello expandir el dominio del reino español hacia el norte de las tierras ya exploradas y con figuras de gobierno ya establecidas en ellas.
En el curso de los viajes de exploración Kino visitaba las misiones, atendía a la instrucción de los neófitos, predicaba y bautizaba, distribuía ganado y semillas para afianzar la economía de las comunidades. También tomaba nota de sus observaciones y levantaba las primeras cartas geográficas que se conocen de estas tierras. Los compañeros de Kino alababan la extraordinaria capacidad de trabajo del padre, y aún hoy día es difícil comprender como un solo hombre pudo llevar a cabo tantas y tan diversas tareas.
El año de 1695 las misiones de la Pimería Alta se erigieron en rectorado independiente con el título de Nuestra Señora de los Dolores, siendo el padre Marcos Antonio Kappus su primer rector. Esta medida ayudaba a consolidar el nuevo distrito de misiones pues le daba mayor jerarquía y facilitaba su administración al desligarlo de la autoridad del rector de los ríos Sonora y San Miguel.

El mismo año de 1695 ocurrió la primera manifestación violenta de la resistencia de los indígenas a la penetración europea. El movimiento se inicio en Tubutama y se extendió a Caborca donde los «alzados» dieron muerte al jesuita Francisco Javier Saeta junto con sus auxiliares ópatas (2 de abril de 1695). Kino se hallaba de viaje y no pudo impedir que el alcalde mayor de Sonora, el capitán Domingo Gironza Petris de Cruzat, reprimiera a los «alzados» con dureza excesiva.

La actuación del alcalde tuvo peores efectos sobre las misiones que la misma rebelión y Kino tuvo que proceder con mucha paciencia para restablecer la confianza de los pimas. Cuando lo hubo logrado emprendió un largo viaje a la ciudad de México para tratar con sus superiores y con el virrey el asunto de la evangelización en California. Las gestiones tuvieron buen éxito y se dio la orden para entrar de nuevo a la península; Salvatierra y Kino serían los encargados de realizarla tal como lo habían planeado. El padre Kino volvió a la Pimeria para preparar la nueva empresa; iba ya de salida rumbo al Yaqui cuando recibió orden del virrey para permanecer en la Pimería Alta. Kino volvió a su antigua tarea pero no perdió el interés por California, de modo que durante el resto de su vida fue el mejor auxiliar de Salvatierra en el aprovisionamiento de las misiones de la península.

Entre 1697 y 1702 el padre Kino realizó numerosas expediciones de exploración en busca de la mejor ruta a California. En 1698 visitó a los pápagos y fundó la misión de San Marcelo de Sonoyta (actual Sonoyta), donde pensaba establecer una base para la comunicación con la península. Fue en el curso de este viaje cuando Kino se percató de que poco le faltaba para llegar al sitio donde California se unía al continente. También en 1698 fundó las misiones de San Ambrosio del Búsanic y Tucubavia en el río Altar. En 1699 viajo al norte siguiendo el curso del río Santa Cruz, fundó el pueblo de Santa Catarina como visita de San Javier del Bacy llegó hasta el río Gila y luego al Colorado. En 1702, durante su último viaje al río Colorado, Kino quedó convencido de que había encontrado el paso por tierra a California y así lo informó a sus superiores, quienes a su vez comunicaron al rey Felipe V el feliz descubrimiento.

El año de 1703 Kino fue nombrado rector de Dolores y desde entonces dedicó todos sus esfuerzos a la administración del rectorado; ya no realizo viajes de exploración sino de ministerio misional en toda la Pimeria Alta. El capitán Manje era ahora alcalde mayor de Sonora y se había convertido en terrateniente y minero de Bacanuche; de amigo de Kino paso a ser uno de sus más enérgicos opositores y lo acusó de acaparar las mejores tierras para las misiones. Manje escribió un diario de viajes que tituló Luz de tierra incógnita que envió al virrey en 1706 junto con una solicitud de que se repartieran las tierras misionales de Sonora y de la Pimería Alta.

En marzo de 1711 Kino recorrió por última vez el camino de Dolores a Magdalena, iba a la dedicación de una capilla en honor de San Francisco Javier que su amigo el padre Campos había construido. Durante la celebración de la misa se sintió enfermo y después lo llevaron a la pequeña casa del misionero donde expiró a la medianoche del 15 de marzo, a los 66 años de edad y 24 de servir en la Pimería Alta. Había recorrido más de 12 800 kilómetros a lomo de cabalgadura en el curso de las más de 40 entradas que realizó en tierras incógnitas. El cuerpo de Eusebio Francisco Kino fue sepultado en la capilla de San Francisco Javier, sitio donde fue localizado en 1966 y expuesto a la veneración del público en un monumento que el pueblo de Magdalena de Kino construyó en memoria de su fundador.

Fue grande la obra del padre Eusebio francisco Kino en la Pimería Alta; las crónicas no registran el caso de otro misionero que haya fundado tantos pueblos. El genio personal del misionero y su gran capacidad de trabajo explican en parte la magnitud de sus frutos. Sin embargo, no debemos ignorar que cuando Kino inició la reducción de los pimas se apoyaba en un sistema misional sólidamente establecido, con alto nivel de producción y bien administrado. Kino fue cabeza de la entrada a la Pimeria Alta, pero en esta empresa estaba involucrado todo el sistema de misiones de la Compañía de Jesús. Sin este apoyo institucional no se hubiera llevado a cabo lo que Kino consiguió.

Tampoco debemos olvidar que la respuesta de los indígenas a la acción de los religiosos fue un factor determinante en la implantación de las misiones; en este caso la respuesta de los pimas fue acorde con los esfuerzos de Kino, como se deduce del buen éxito obtenido. Los grandes personajes imprimen celeridad a los procesos históricos, pero sus dotes individuales sólo se traducen en hechos concretos cuando las circunstancias sociales son favorables y cuando muchos otros individuos concurren con su esfuerzo al logro de los objetivos.

 

Tomado de: Historia General de Sonora, volumen II, De la Conquista al Estado Libre y Soberano de Sonora, Gobierno del Estado de Sonora, Hermosillo 1985.

 

 

 

Exploraciones del padre Kino durante la colonia
Mapa de las exploraciones y viajes del padre Eusebio Francisco Kino durante el periodo 1681-1711

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