Gabriel Leyva Solano, Primer martír de la Revolución de México, gente de Sinaloa

Por Prof. Baltazar Calvo Vega

Nació en la población que hoy se llama Sinaloa de Leyva el 11 de octubre de 1871. Fueron sus padres don Encarnación Leyva y doña Nicolasa Solano de Leyva. Hace sus estudios primarios en su tierra natal e inicia brillantemente la carrera de abogado en el Colegio Civil «Rosales», de Culiacán.

Muy joven aún, Gabriel Leyva Solano ingresa a las nobles filas del magisterio, en el servicio rural de la hacienda de Los Humayes, donde contrae nupcias con la señorita Anastasia Velázquez. Su contacto directo con el pueblo humilde, sus ideas revolucionarias y su espíritu progresista, pronto se dejan sentir en beneficio de los trabajadores del campo, en cuyo interior despierta con la savia de su vigoroso ejemplo, el anhelo de alcanzar la libertad de la patria, esclavizada bajo el yugo de la dictadura porfiriana. Nuestro biografiado desempeña algunos puestos públicos en varios juzgados civiles, cuya gestión aprovecha para impartir justicia y apoyo a los desheredados, y, finalmente, con la pretensión de servir generosamente a los sagrados intereses de la nación, se dedica a trabajar en forma independiente. Espíritu dinámico, de temperamento optimista y de firmes y severas convicciones, Gabriel Leyva Solano inicia sus actividades políticas, secundando los propósitos antirreeleccionistas del Gral. Bernardo Reyes. Mantiene correspondencia con el apóstol de la democracia nacional, don Francisco I. Madero y con los hermanos Vázquez Gómez, paladines destacados de la lucha contra el Dictador. Asiste como delegado del Estado de Sinaloa a la Convención Antirreeleccionista del Tívoli del Elíseo, en la capital de la República. Retorna al solar nativo para hacer frente a la imposición de Gobernador, defendiendo les postulados de la democracia en favor del Lic. José Ferrel, cuyo triunfo anula la fuerza del dictador Porfirio Díaz. Perseguido tenazmente por los genízaros de la opresión, empuña virilmente las armas, seguido de un puñado de valientes, para hacerse fuerte en el rancho de Cabrera de Inzunza, en donde inflige la primera derrota a los gobiernistas. Nuevas fuerzas le atacan en el aguaje del «Bainoro», haciéndole prisionero. Preso en inmunda mazmorra de Sinaloa es conducido después al rancho de Las Peñuelas, siendo villanamente asesinado durante el trayecto, el 13 de junio de 1910.

Su muerte constituye la chispa del gran movimiento de la Revolución Mexicana. Muy pronto el pueblo de México habría de vengar el ignominioso crimen.
¡Gabriel Leyva Solano, primer mártir de la Revolución Social, el ejemplo de tu glorioso sacrificio, se ha hecho acreedor a la admiración y respeto de los mexicanos!. . .
 

Tomado del libro; Resonancias de la Lucha, Ecos de la Epopeya Sinaloense, Ediciones Culturales del Gobierno del Estado de Sinaloa, Volumen VIII, Tomo II, México, D.F., 1961.

 

 

Gabriel Leyva
Busto de Gabriel Leyva Solano

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