La Batalla de Los Mimbres, historia de Sinaloa México

Historia de Sinaloa México

 

 

LA BATALLA DE LOS MIMBRES

 

 

Por: Jesús Munguía y Mexía

 

Nacía el año de 1859, y con él la esperanza de paz de los hogares mexicanos que lucían crespones de luto por la cruenta guerra intestina que asolaba al país y llenaba de sangre los campos, otrora fértiles del precioso territorio nacional.

La lucha entre mexicanos era enérgica, decisiva, pues de ella se derivaría el futuro ideológico del país, la libertad completa, tánto tiempo deseada. Olvidar definitivamente la época colonial, y forjar un porvenir pleno de tranquilidad, construyendo una estructura espiritual, fuerte, que sepultara para siempre, las ideas que oscurecían la mente mexicana.

Dos partidos se disputan el porvenir mexicano. Los dos, exponían sus plataformas de principios, que chocaban entre sí, porque unos, los conservadores, deseaban retener todos los privilegios de la colonia, esclavizando tanto mentes como cuerpos.

Otros, los liberales, que habían estudiado con verdadero interés la situación mexicana, luchaban por dar a los mexicanos, libertad, en todas sus acepciones.

Que el espíritu mexicano se ligara estrechamente a quien le proporcionara la garantía de su libertad. Que la conciencia mexicana se desarrollara sin prejuicios y sin ataduras; que se expresara y pensara, y ejerciera derechos que se le negaban desde la colonia.

Todas estas ideas, acarrearon la lucha armada. Sinaloa, al igual que otros estados de la república, se había unido alrededor de los hombres de la liberación. El Partido Liberal, tenía fuertes pilares en el pueblo sinaloense. Sus hombres rectos y enérgicos, enarbolaron la bandera de la libertad y lucharon con denuedo y valentía.

Por su configuración geográfica, Sinaloa era un lugar muy apetecido estratégicamente por los con servadores, y por ello, iniciaron una intensa campaña sobre Sinaloa. Mazatlán y sus lugares cercanos eran objeto de la ambición conservadora.

Por tanto Mazatlán, como los lugares vecinos, estaban defendidos, con la ardiente valentía propia de los sinaloenses, pues se esperaban ataques conservadores. En ese naciente año de 1859, en enero, se levantó un acta por el ejército constitucionalista, en la cual se declaraba gobernador provisional de Sinaloa al Gral. Ignacio Pesqueira y como sustituto al coronel Plácido Vega.

Ambos militares, tenían magnificas hojas de servicio a la patria y al ideal liberal; ellos regirían los destinos sinaloenses con la absoluta seguridad en bien de la libertad.

En el mes de febrero, los defensores de Sinaloa tuvieron la noticia de que los conservadores al mando del general reaccionario Pérez Gómez, de origen español, quien mordía venenosamente la mano de la República Mexicana que lo había recibido en sus tierras, ahora luchaba contra aquella patria que le tendió la mano amiga.

El Gral. Pesqueira, al tener conocimiento de la inminente llegada del traidor español, hizo una retirada estratégica al interior de Sinaloa, situando su cuartel general en Cosalá.

El 3 de marzo de aquel año, unas fuerzas al mando del general conservador José Inguanzo, en número de mil, salían de Mazatlán para atacar a los liberales que estaban acuartelados en Cosalá.

El Gral. Pesqueira envió al coronel Serrano a Los Mimbres para que colaborara en defensa de aquel lugar con el Gral. Coronado, quien defendía esta plaza. Serrano se extravió en la sierra con sus hombres y no estuvo en Los Mimbres, donde se libró una cruenta batalla el día quince de marzo de 1859, batalla en la cual, el Gral. Esteban Coronado, obtenía una brillante victoria, cubriendo de gloria las armas liberales.

Derrotó al Gral. Inguanzo, hizo prisioneros a cuatrocientos soldados conservadores, además de once oficiales al segundo en jefe don Juan Climaco, a un español con graduación de teniente coronel y a un ingeniero sedicente francés. Estos tres últimos fueron fusilados inmediatamente.

Entretanto el coronel Serrano, perdido con sus hombres en la sierra, conoció la victoria de Los Mimbres y no teniendo ya motivo para trasladarse a aquel lugar, atacó a Rosario, plaza que tomó fácilmente, haciendo veinte prisioneros.

Es más elocuente y agradable conocer el parte de novedades de la Batalla de Los Mimbres, rendido por el Gral. Coronado al Gral. Pesqueira, que textualmente dice:

«A las 11 de la mañana de hoy, me comunicó el señor coronel Remedios Meza que el enemigo en número de mil hombres se había situado en las alturas dominantes de este campo, apoyando sus flancos en las formidables montanas que le circundan, en cuyos descansos y en el camino que conduce al puerto de Mazatlán, colocó sus baterías, con un perfecto conocimiento de las posiciones que había tornado y del camino por donde avanzaban a paso veloz los cuerpos que militan bajo las órdenes de V.E.

Colocando en la casita conocida con el nombre de El Fraile, posición dominada por la artillería enemiga; pero lo más a propósito sin embargo para disponer una batalla; ordené que el señor Comandante Don Crispín de S. Palomares con el intrépido «Batallón Pesqueira» y dos compañías del de «Concordia», haciendo un movimiento de flanco izquierdo, que avanzase el Batallón de Guardia Nacional de Chihuahua y una Compañía del de «Concordia» al mando del distinguido Teniente Coronel Fernando Cordero, batiendo, el flanco derecho el «Batallón Popular de Sinaloa». Dos compañías del de Meza y otra del de «Concordia» atacase por un movimiento de flanco, la retaguardia, batiéndole en guerrillas por el centro el resto del Batallón de Meza, previne a los expresados jefes que no rompieran el fuego de fusilería y rifles hasta colocarse a tiro de pistola sobre la fuerza enemiga. Con sus armas a discreción, marchando con la más heroica serenidad, avanzaban los valientes jefes, oficiales y tropa que me orgullezco de haber tenido el honor de mandar en esta gloriosa Jornada, resistiendo a pecho descubierto, sin retroceder un paso, sin disparar un solo tiro, un fuego nutridísimo, de artillería y fusilería que les enviaba el enemigo. No pude menos, señor Excmo. que admirar el gran valor de nuestros nacionales fronterizos, el heroico sufrimiento con que arrastrando el hambre, la sed y el cansancio, se disputaban cuerpo a cuerpo y en una inmensa desventaja, un triunfo que sólo a hombres de tal corazón era dado obtener. Un combate a muerte durante cuatro horas, sin ninguna interrupción, decidió la batalla, quedando el enemigo completamente derrotado, en nuestro poder, tornados a rigurosa carga de balloneta, 400 prisioneros bien armados, 11 oficiales subalternos, el titulado segundo en Jefe Climato Rebolledo, un gachupín comandante graduado de Teniente Coronel y un Ing. Francés a cuyos tres individuos mandé pasar por las armas el primero por su gradación y los dos últimos porque siendo extranjeros tomaban parte en nuestras cuestiones políticas. El resto del enemigo se dispersó huyendo vergonzosamente y dejando todo su parque y artillería en nuestro poder, habiendo marchado en su alcance el recomendable coronel Remedios Meza con 150 infantes, auxiliado por el escuadrón de Chihuahua al mando del valiente comandante Antonio Ibarra. Mientras que el enemigo sufría lo que era de esperarse, nuestro valiente Ejército lamenta muy pocas pérdidas y cuando termine la importante operación de explorar y levantar el campo, daré a V.E. cuenta pormenorizada de todo lo ocurrido por medio de las respectivas relaciones»… (Tomado el parte de novedades del Diccionario Geográfico, Histórico, Biográfico y Estadístico del Estado de Sinaloa. Amado González Dávila.-1959).

Así se iba forjando el porvenir de México. Se estaba día a día surciendo la República Mexicana para dejar a sus hijos, un México digno y libre.

 

 

 

Tomado del libro: Crónicas de Cosalá, antología, Colegio de Bachilleres del Estado de Sinaloa, Culiacán, 1994.

 

 

La Batalla de Los Mimbres
La Batalla de Los Mimbres, Cosalá, Sinaloa, México

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