La invasión villista a Sinaloa, historia de la Revolución Mexicana

Historia de la Revolución Mexicana

 

LA INVASIÓN VILLISTA A SINALOA

 

Por: Héctor R. Olea

 

La sublevación del 3er. Batallón.— La columna expedicionaria de Sinaloa.— El general Banderas Zapatista.— Combate de Cerro Bola.—Combate en La Muralla.—El oro de San José de Gracia.— El levantamiento de Bachomo.— La Comisión Nacional Agraria.— Conflicto con el contraalmirante Howard.—Acetones de Llano de Soto, San Blas y Choix.—Primer asalto a Los Mochis.—La derrota de Riveros en la Tasajera.—Bachomo en Los Mochis —La muerte del mayor Porras.—Primer reparto de tierras.— Operaciones del 5º Regimiento «Aquiles Serdán».— La muerte del capitán 1º Marcial Esquerro, «El Cilantro».— Combate en El Fuerte.— Muerte del coronel Trujillo.

 

En San Blas estaba acuartelado el 3er. Batallón de Sinaloa, compuesto en su mayor parte por indígenas mayos de la región norte del estado, que desertaron en masa, al grito de:

—¡Viva Maytorena! ¡Viva Villa!

La sublevación tuvo lugar el día 22 de octubre de 1914 y el promotor de ella fue Juan Valenzuela (a) «El Goro» (especie de garza), que llevó a los amotinados a Sonora y los puso a las órdenes del coronel villista Ramón Gómez; con ellos llevaron también al jefe del batallón, coronel Rodolfo Ibarra Vega. El general Ángel Flores, con 200 hombres del 6º Batallón, salió en persecución de los sublevados, desde El Fuerte, sin lograr darles alcance.

La columna expedicionaria de Sinaloa al mando del general Flores, se organizó e inició su avance hacia Sonora el día 1º de enero de 1915, con el fin de combatir a los villistas que habían invadido aquel estado al mando de José María Maytorena, generales José E. Rodríguez, Ramón V. Sosa, Jesús Trujillo, Fructuoso Méndez, Francisco Urbalejo, Francisco Villa, Medinaveytía y teniente coronel Epifanio Zamorano.

La referida columna expedicionaria, con un contingente de un mil hombres, estaba integrada por el 6º Batallón Regular de Sinaloa, a las órdenes del teniente coronel José Ignacio Gálaz; regimiento «De la Rocha», bajo la dirección del general Herculano de la Rocha; Primer Regimiento de Ametralladoras, a la responsabilidad del teniente coronel Agustín Camou; 2° Batallón Regular de Sinaloa al mando del coronel Roberto Cruz; escolta del general Flores atendida por el mayor Crisóforo Vázquez (a) «El Chopo» y la escolta del general Arnulfo R. Gómez, segundo en jefe de la columna.

Los principales colaboradores del general Flores, en la campaña de Sonora, fueron las personas siguientes: generales Gómez, De la Rocha y Mesta; coroneles Cruz (1) y Manuel A. Salazar; tenientes coroneles Galaz, Anatolio B. Ortega, José Aguilar Barraza, Guillermo Nelson, Mateo de la Rocha, Pablo Macías Valenzuela (2), Leónides García y Benjamín Chaparro; mayores Candelario Ortiz, Plácido G. Moreno, Félix Mendoza, Joaquín Galindo, Pedro Figueroa, Braulio R. Calderas, José A. Velasco, Rodolfo G. Robles, J. Camou, Vidal Pérez, Rafael Guirado y Crisóforo Vazquez (3) y capitán Pedro C. Figueroa.

La columna expedicionaria, a principios de enero, se posesionó de las estaciones de Luis y Masiaca y a fines del mes de Bacabachi y Navojoa; después las acciones de armas de la Hacienda de Rosales y los Bahuises; la derrota de Etchojoa, que sufrió el teniente coronel Chaparro, atacado por los indios mayos del general villista Ignacio Otero Pablos; la heroica defensa de Navojoa, el día 18 de abril, en que participaron los tenientes coroneles Aguilar, Macías Valenzuela, García y Nelson; los capitanes Arturo Burgueño, Pérez, Práxedes Figueroa y Manuel Montoya; los mayores José A. Velasco (4) y Moreno; los subtenientes Leopoldo Navarro y Octaviano Millán y los sargentos 2º Cirilo Ramos y Jesús Hernández, en lucha contra la tropa villista del general Ramón V. Sosa.

 

Otras acciones como la defensa de Álamos, las batallas de Alamito, Estación Zamora, Hermosillo y San Joaquín, dieron fama por su arrojo y valentía a la columna expedicionaria de Sinaloa que sufrió varias bajas, entre las más sensibles fueron las siguientes: tenientes coroneles García y Chaparro; mayores Ortiz, Moreno, Mendoza y Galindo, muertos en diversas acciones de armas, en aquella campaña que impidió la invasión villista al estado.

 

También, en el mes de enero, se recibieron noticias en Sinaloa de que el general Alejo González derrotó a los Zapatistas que se encontraban en posesión de las serranías, a dos kilómetros de Irolo, estado de Hidalgo, en número de 3,000 mandados por los generales Cotera, Arenas, Delgado, Morales, Gallegos, Serratos y como general en jefe, Juan M. Banderas (sinaloense); las fuerzas Zapatistas perdieron 65 hombres, 40 prisioneros, 60 armas, parque y 45 caballos, mientras los atacantes tuvieron 9 muertos y 10 heridos, según el parte militar al respecto.

Ante este fracaso, el general Banderas pasó a Sinaloa a revolucionar a favor de villismo, en compañía de algunos jefes Zapatistas.

El general Iturbe, desde Mazatlán, con fecha 26 de enero le comunicó a Colima al general Manuel M. Diéguez, general en jefe de la División de Occidente, que los villistas habían avanzado hasta Villa Unión, Sinaloa, punto donde fueron atacados por la brigada «Carrasco» y el día 22 sufrieron una derrota completa, en el combate de Cerro Bola, por la brigada «Benito Juárez» y perseguidos hasta Escuinapa, lugar donde fue aprehendido y fusilado el general villista Leocadio Parra.

El avance a Sinaloa, por el sur lo inició el general Rafael Buelna el día 1º de febrero de 1915, quien entregó la vanguardia de la columna al coronel Manuel A. Gándara, que sustituyó al general Garay después de su muerte.

La brigada «Benito Juárez» combatió heroicamente en La Muralla, serranía ubicada en la costa sur de Nayarit, durante el mes de febrero de 1915, al general villista Buelna que se posesionó nuevamente de ese estratégico lugar, después de concentrar 3,000 hombres, y pretendió evitar el paso de las fuerzas constitucionalistas al mando de los generales Iturbe, Carrasco y Ernesto Damy (5).

Los villistas se sostuvieron tres meses en sus posiciones, pero la escasez de municiones los obligó a desalojar La Muralla y concentrar sus soldados a la ciudad de Tepic, salvándolos el arrojo y serenidad del general Rafael Buelna (6) y el coronel José A. Miramontes.

La última acción tuvo lugar el día 9 de abril de 1915, a la una de la tarde, los carrancistas tomaron posiciones bastante ventajosas que tenía el enemigo; el teniente coronel Haro, de la brigada de «Carrasco», derrotó completamente a los villistas que tuvieron 200 bajas, entre ellas dos coroneles, quitándoles parque, caballada, armas y monturas y al día siguiente, el general Juan Carrasco (7) ,continuó la persecución hasta Acaponeta.

Antes del triunfo de La Muralla llegó a la ciudad de México, el 8 de abril, el general Pablo A. Serrano procedente de Mazatlán, conducía 2 millones de pesos en barras de oro y plata, extraídas de la minas de Pánuco y San José de Gracia, que fueron confiscadas por el propio militar a quien el general Iturbe, jefe de las operaciones militares en Sinaloa, confirió la comisión de entregar los citados metales al Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, señor Carranza, encargado del Poder Ejecutivo de la Nación.

En el mes de abril, el indio Felipe Bachomo (a) «El Misi» (El Gato), infidente del 3er. batallón que defeccionó en San Blas, volvió a Sinaloa y provocó un levantamiento general de los indios mayos tomando el partido villista, estableció su cuartel general en Jahuara y ordenó varias reconcentraciones en los pueblos comprendidos entre Camayeca y Tesila.

El 19 de abril un tren de pasajeros de San Blas a Navojoa fue asaltado en Fenochio por los indios, que no pudieron apoderarse del convoy debido a que el coronel Manuel A. Salazar (8), que iba como pasajero a unirse a la columna expedicionaria de Sinaloa, organizó la defensa y rechazó a los asaltantes.

Una tropa de indios, ocho días después, en número de 400 al mando de Ramón Flores, lugarteniente de Bachomo, asaltó los pueblos de Higueras de Zaragoza, San Miguel, Mochicahui y Charay, lugares donde Flores cometió el asesinato de varios vecinos, el saqueo del comercio y el incendio de algunas casas.

Mientras tanto, el indio Bachomo entró a la villa de Ahome, encontró la resistencia de los vecinos que organizaron la defensa, entre ellos Guadalupe Robles y Miguel Valenzuela, que ante el número de los atacantes tuvieron que abandonar el pueblo; ebrios los indios e instigados por algunos «yoris» (blancos), incendiaron las casas comerciales de Leoncio Ruiz y del chino Pedro Ley y dieron muerte a un dependiente, señor Montañez, al profesor Lorenzo Ordóñez y a Juan Garibaldi.

EI sustituto de Riveros, ingeniero Rodríguez Gutiérrez, tuvo que dar atención preferente a la campaña contra el villismo, pero no obstante, el día 25 de mayo estableció la Comisión Nacional Agraria, que quedó integrada de la manera siguiente: ingeniero Jesús González Ortega, Jesús Villáburu, Emiliano Z. López, ingenieros Damián Bustillos y José María Encinas.

 

El Comité Particular del Distrito de Culiacán se formó con los miembros propietarios: José L. Osuna, Crisanto Arredondo, Carlos Inzunza y suplentes: Jesús I. Penne, Francisco Olea y Primo V. Beltrán.

Llegan noticias a Sinaloa, en el mes de junio, de que ancló en el puerto de Guaymas, Sonora, el barco de guerra norteamericano «Colorado», los marinos pretendieron desembarcar tropas con el pretexto de otorgar garantías a sus nacionales en el río Yaqui, pero el jefe de la guarnición, general José María Leyva (9) se opuso al desembarco de infantes de marina y celebró una conferencia con el contraalmirante Howardy el cónsul W. H. Phillips y les expuso que las fuerzas a su mando eran suficientes para dar garantías a los extranjeros, cualquiera que fuera su nacionalidad y que ellos serían los culpables, en caso de graves complicaciones internacionales en consecuencia; el marino norteamericano se concretó a llamar y embarcar a los yanquis residentes en el puerto.

El general Iturbe salió de San Blas a combatir al general villista José Antonio García, con una columna de 300 hombres y el día 4 de junio, en El Llano de los Soto, derrotó a los maytorenistas al mando de los generales Barrios y García, después ocupó residentes en El Fuerte.

Otra columna, a las órdenes del coronel Marcelino M. Carreño, salió también de San Blas pero con rumbo a Choix con 200 hombres, y al día siguiente tuvo un combate con los villistas del general Macario Gaxiola; después destacó, en persecución del general García y avanzó hacia San Blas, que había quedado abandonado, a los tenientes coroneles Pedro J. Almada con su escolta y a Eduardo Hernández al mando de una fracción de caballería, y hasta el día 7 de junio tuvieron contacto con el jefe villista en Tehueco, se entabló un combate que duro todo el día y se logró derrotar a los 400 villistas del general García.

Diez días después, los indios de Bachomo por primera vez, entraron a Los Mochis, saquearon la población y dieron muerte a Mariano Bermúdez, José María Cazarez, Carlos Borboa, Alfredo Ibarra, a un ferrocarrilero y a dos vecinos.

También, por ese tiempo, repitieron el asalto a la aldea de Ahome, lugar donde dieron muerte a Modesto Mendoza; pasaron después al rancho de La Chuparrosa y mataron allí a Jesús Castro y Leopoldo Vega y, en un lugar llamado Batiquey, sacrificaron a Martiniano Ochoa.

Esta serie de asesinatos se debió a las venganzas que, sin piedad, ejercían los blancos, que aparecían como lugartenientes de Bachomo; con el fin de reprimir estos hechos llegó al pueblo de Ahome, con una fracción del 4º Batallón, el coronel Mateo Muñoz (después ascendió a general), otra de la brigada «Juárez» y las guerrillas de voluntarios de Antonio R. Castro, Albino Galaviz y Miguel Valenzuela; pero los indios se dispersaron y quedó el mayor Eleno Figueroa en Cayameca y la tropa siguió para Los Mochis.

Por este tiempo volvieron a Sinaloa los generales Macario Gaxiola y Felipe Riveros y ocuparon, sin combatir, la población de El Fuerte y la villa de Sinaloa, el día 20 de junio.

En el sur, siete días antes, la brigada «Benito Juárez» presentó un reñido combate a los villistas en el mineral de Copala, y al día siguiente un tiroteo en Pánuco.

Al saber el regreso del general Riveros a Sinaloa, salió hacia el norte el general Luis Herrera, con una columna compuesta del 1º y 2º regimientos de la brigada «Benito Juárez», su estado mayor y escolta personal; llegó el día 8 de julio a El Fuerte, población donde dejó al 4º regimiento, al mando del coronel Nicéforo Bustillos, al cuidado de la impedimenta.

 

Avanzaron las fuerzas hasta el rancho de La Cienega donde tuvo conocimiento Herrera de que Riveros se encontraba en las proximidades del rancho de La Tasajera, posición considerada inexpugnable; llegó al rancho de Loreto a las 6 de la tarde, dio descanso a su tropa y pienso a la caballada, reanudó el avance a las doce de la noche, divididas sus fuerzas en tres columnas: una al mando del coronel Apolonio Cano, que siguió el camino real; otra, bajo las órdenes inmediatas de Herrera; y la tercera, que obró en combinación del coronel Ignacio Gurrola, quien marchó por vericuetos intrincados hacia su objetivo.

A las 10 de la mañana del día 9 de julio, después de lograr un movimiento envolvente, ordenó Herrera el asalto a las posiciones enemigas, entablando un combate bastante reñido, que puso en fuga a Riveros con sus fuerzas y se logró capturar algunos prisioneros que inmediatamente fueron pasados por las armas.

Después de su triunfo, la brigada «Benito Juárez» retrocedió al pueblo de Choix, mientras tanto, una columna exploradora al mando del coronel Gurrola, hizo la persecución de los villistas fugitivos.

El general Felipe Riveros (10) abandonó el archivo de su gobierno, máquinas de escribir, útiles de escritorio, un teléfono portátil, aparatos telegráficos, un botiquín, una caja con 112,000 pesos en billetes del Estado emitidos por él, carros de transportes, 100 baquetas, rifles, cartuchos, caballos, monturas y acémilas.

El capitán Emiliano C. García con su guerrilla, tres días después dio alcance y derrotó en el pueblo de Toro al villista mayor Osuna, uno de los dispersos del desastre de La Tasajera.

 

El indio Bachomo, el día 18 de julio, de nuevo entró a Los Mochis, entregándose su tropa al pillaje hasta el anochecer, en que se retiró de la población; este ataque obligó al general Flores a enviar a marchas forzadas desde Navojoa, Sonora, al general Herculano de la Rocha con 200 hombres, quien auxiliado por la guerrilla de Antonio Castro, llegó a Los Mochis, después tomó rumbo a Camayeca, Choacahui, donde tuvo varios tiroteos con las avanzadas de los indios y combatió a los villistas en su cuartel de Chivabuita, quemó algunas casas de los pueblos indígenas y los hizo retroceder hasta El Ranchito, lugar donde sostuvo un sangriento combate y logró dispersar a los indios por la serranía.

El general De la Rocha (11) era un anciano sanguinario y cruel, autoridad política durante los años del porfirismo, cacique de la sierra de Durango, había perdido un ojo y se cubría la cavidad con un paliacate rojo; siempre usó huaraches, seco de carnes, casi enjuto, canoso del pelo y una piocha rala, su tropa en la época del maderismo fue pintoresca, reclutó enanos, adefestos, hembras bonitas y bravías y serranos valientes.

También el recién ascendido a general Mateo Muñoz, con 400 hombres y la guerrilla de Miguel Valenzuela, siguió la ruta de Los Mochis, Ahome y El Guayabo hasta llegar a Cachoana, rancho donde sostuvo un nutrido tiroteo con la caballería de José María Robles, lugarteniente de Bachomo a quien derrotó en el Cerro de Camayeca y en Choacahui.

 

En San Blas, la brigada «Benito Juárez», lamentó la muerte del mayor Eulalio Porras, poeta, escritor y soldado perteneciente a esa corporación, a consecuencia de las heridas que recibió en el combate de La Tasajera, acción donde por su valentía destacaron el capitán 1º Rosendo Zárate Rojas y el mayor Rosendo Armendáriz, que resultó con graves heridas que lo imposibilitaron para seguir en el servicio activo de las armas.

El gobernador ingeniero Rodríguez Gutiérrez comprendiendo que los indios de Bachomo se encontraban en rebeldía debido a la pérdida de sus tierras, y acompañado del ingeniero Ignacio Bonillas, ministro de Comunicaciones, del secretario general de gobierno, señor Rosendo Olea, y de otros funcionarios, el día 20 de julio intervino en el primer acto de reparto de tierras, en forma reglamentaria, a los indígenas del pueblo de Tepuche, conforme el decreto del 6 de enero de 1915.

El general Iturbe, jefe de la 3ra. División del Noroeste, tuvo conocimiento de que el general Gaxiola había entrado a Mocorito con 500 hombres y ordenó la movilización desde la villa de Sinaloa del general Muñoz; de Culiacán partió, el 5º regimiento «Aquiles Serdán» al mando del general Cabañillas y la escolta especial de Iturbe a las órdenes del mayor Gregorio Vargas, con tres ametralladoras, además de salir él personalmente a Bacamacari, en donde pernoctaron y atacados a las 6:30 de la mañana del día 26 de agosto, se combatió hasta las 11:30 del día, en que por fin se derrotó a los villistas.

El resultado del combate: 60 villistas muertos, bastantes heridos y 25 prisioneros, se le recogió al enemigo 50,000 pesos en papel, 60 bestias; los carrancistas tuvieron 2 subtenientes muertos, 8 de tropa y 12 heridos.

La persecución de los villistas la hizo el teniente coronel José Gonzalo Escobar, quien los volvió a derrotar en la hacienda «La Providencia», propiedad de Riveros.

En los últimos días del mes, en Pericos, fue muerto el capitán 1º Marcial Esquerra (a) «El Cilantro», perteneciente al regimiento «Aquiles Serdán», su cadáver se trasladó a Culiacán.

 

El territorio de Nayarit fue recuperado después de la batalla de La Muralla, por fuerzas del general Iturbe y huyeron de la región los generales villistas Buelna, Vidal y Carlos C. Echeverría (12) y coroneles Viramontes, Gándara y otros más.

El día 1º de noviembre, el general en jefe de la División del Occidente, Manuel M. Diéguez, dispuso que la primera brigada de caballería y el 7º regimiento al mando de los generales Jesús Madrigal y Enrique Estrada, salieran de San Blas a El Fuerte, con orden de resistir en esa plaza los ataques de la columna expedicionaria villista destacada de Chihuahua hacia la región norte de Sinaloa.

El combate se inició el día 5 de noviembre y, en las primeras horas del día siguiente, llegó en auxilio la brigada del general Aurelio Sepúlveda y siguió la lucha atacando a las brigadas «Villa», «Toribio Ortega», «Durango» y regimientos «Leales de la Sierra», al mando de los generales Juan M. Banderas, Orestes Pereyra, Pablo Ciáñez, Ángel Barrios, Fernández y los restos salvados del desastre de La Tasajera, del general Felipe Riveros y Macario Gaxiola (13) siendo rechazados en todos los asaltos.

El día 7 de noviembre el general Estrada, jefe de la Primera División, ordenó al general Madrigal que con una columna compuesta de 600 hombres de infantería, formada con fracciones del 1er. regimiento del 7º y 4º batallones de Sinaloa, marcharan ocultos por la margen del río y tomaran por asalto la posición enemiga de Ocolomé, y a las 6 de la tarde, después de un vigoroso ataque fue tomada, a sangre y fuego, y se generalizó el avance que puso en fuga a los villistas.

 

En esta acción murieron los coroneles Trujillo, jefe del 2o. regimiento, y Eduardo Fernández, jefe de los carabineros de Santiago, el triunfo correspondió a las fuerzas constitucionalistas al mando de los generales Enrique Estrada, Jesús Madrigal y Mateo Muñoz; se lamentó también la muerte de 20 soldados y 80 heridos entre ellos el mayor Amavizca y algunos oficiales; pero el mayor Juan B. Izaguirre (14), jefe accidental del 4º batallón y fracción de la Brigada Madrigal, desalojó a los villistas de sus posiciones y emprendió la persecución de los fugitivos hacia Choix.

Estos triunfos contribuyeron al exterminio del villismo en los estados de Sonora, Sinaloa y territorio de Nayarit.

 

NOTAS:

1.-Nació en Toro, Sin., el dm 21 de marzo de 1888. Obtuvo el grado de general del ejército, fue subsecretario de Guerra y Marina, jefe de las operaciones militares en Puebla, inspector general de policía de la ciudad de México.

 

2.- Nació en Las Cabras, Sin., el 15 de noviembre de 1891. Ascendió a general de división, jefe de las operaciones en Sonora v en el valle de México y secretario de la Defensa Nacional.

 

3.- Yaqui sonorense que también alcanzo el grado de general del ejército.

 

4.- Fue de los primeros maderistas en el estado de Sinaloa, por meritos en campana obtuvo el grado de general del ejército.

 

5.- Nació en San Lorenzo. Sin., en 1892 secretario particular del general Carrasco. Murió en combate, en Estación Joachin, Ver.. en mayo de 1919.

 

6.- Nació en Mocorito, Sin., el 23 de mayo de 1890. ferrelista, maderista, villista. se unió al movimiento de Agua Prieta contra Carranza y fue delahuertista, murió en la toma de Morelia, Mich., el 13 de enero de 1924.

 

7.- Cuando iba a unirse al genera! Francisco Murguía. murió en un combate con fuerzas del general Juan Torres S.. en el rancho El Guamuchilito. el día 8 de noviembre de 1922.

 

8.- Ascendió a general del ejército por meritos en campana, murió en 1960.

 

9.- Nació en Tetaroba, Sin., el 2 de abril de 1877. miembro activo del Partido Liberal Mexicano de 1904, compañero de los hermanos Flores Magón, participo en la huelga de Cananea, Son., en los movimientos de Sarabia y Las Vacas, en 1908 antireeleccionista. maderista, jefe político de Minatitlán y Coajimalpa, milito con el general Gertrudis Sánchez, murió en la ciudad de México.

 

10.- Después opero en Chihuahua, tuvo algunas dificultades con el general Francisco Villa, quien lo mando matar pero por un error los asesinos dieron muerte a su hermano Jesús Riveros, en la estación de Chihuahua, el 30 de septiembre de 1915. Riveros volvió a Sinaloa decepcionado y abandono para siempre la política dedicándose a la agricultura hasta que murió en su hacienda «La Providencia», el 5 de mayo de 1945

11.- Nació en EI Real de Capalcjuin. Dgo.. en 1837. ingreso a la revolución

teniente coronel Simon, sus hijos Mateo y Clara y su sobrino Nabor. un

de junto de 1918.

 

12.-Nació en Cosalá, Sin., fue maderista y gobernador del Estado y se pasó al villismo, obtuvo el grado de general brigadier, fue comandante militar y jefe político del territorio de Nayarit, abogado y después magistrado del Tribunal Superior de Justicia del D.F., murió en la ciudad de México.

 

13.- Nació en Bacamacari, Sin., en 1890, secundo el Plan de Agua Prieta, fue gobernanor del Estado, director del penal de las Islas Marías, senador de la Republica, murió en la ciudad de México el día 21 de enero de 1953.

 

14.- Nació en Cerro Colorado, Chih., el 20 de marzo de 1891, alcanzo el grado de general de División, al desaparecer los poderes de Sinaloa en 1935, el Senado de la Republica acordó que en su carácter de jefe de las operaciones militares se hiciera cargo provisionalmente del gobierno del Estado.

 

Fuente: LA REVOLUCIÓN EN SINALOA, Olea, Héctor R, Centro de Estudios Históricos del Noroeste, Sociedad Cooperativa EL DIARIO DE SINALOA, Culiacán, Sinaloa, 1993

 

 

 

 

Francisco Villa, el Centauro del Norte
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