Las poblaciones antiguas de Sinaloa; historia de México

 

Historia de Sinaloa México

 

POBLACIONES ANTIGUAS DEL ESTADO DE SINALOA

 

Los pueblos en lo que ocupa hoy la geografía del estado de Sinaloa ya existían cuando llegaron los españoles, las antiguos poblaciones se establecieron por los indígenas mucho antes de que llegaran los primeros europeos.

Aquí incluimos una lista de esos pueblos prehispánicos, que aparecen mencionados en la Relación de Antonio Ruiz:

 

Culiacán

Chametla

Ahome

Baca

Ocoroni

Aramoapa

Mocorito

Orabato

Bacubirito

Comanito

Bacague

Amabache

Petatlán

Chicorato

Baboría o Baburía

El Opochi

Cubiri

Bamoa

Ujipa

Caupa

Matapán

Toboropa

Nío

Guasave

Ubicari

Yecorato

Algunos de estos pueblos desaparecieron, otros pasaron a formar parte del estado de Sonora y otros más se desarrollaron y se convirtieron en prósperas ciudades.

La vida en esos pueblos tenían sus propias características sociales, económicas, políticas y culturales.

A través de las crónicas que los españoles escribieron cuando llegaron a tierras sinaloenses, tales como la Relación de Antonio Ruiz o la Relación de Diego Guzmán, podemos conocer cómo vivían los indígenas. Así, ha quedado establecido que antes de la llegada de los españoles poblaban el territorio de lo que ahora es Sinaloa aproximadamente 36 grupos, distribuidos en tres regiones:

 

Chametla, que abarcaba desde la punta de Matanchen hasta el río Piaxtla. En esta región habitaban huicholes, coras y totorames.

Culiacán, que comprendía desde el río Piaxtla hasta el sur del río Mocorito, y estaba habitada por pacaxes, tahues, tebacas, achires, y sabaibas.

Sinaloa, que se extendía desde el río Mocorito hasta la región que ahora ocupa Sonora, donde se localizaban los cahitas, sinaloas, tepehuanes, bamoas, ocoronis, guasaves, bacoreguis, níos, tehuecos, zuaques, zoes, huites, yecoratos y oguiras.

Los cronistas mencionan que a la llegada de los españoles había «multitud de gente» en estas tres regiones, y de las sierras donde se encontraban los acaxees y los xiximes decían que eran tierras muy pobladas. Allí cada pueblo tenía un jefe o cacique principal que gozaba de ciertos privilegios, como era por ejemplo, el de tener varias mujeres, pero que, al mismo tiempo, tenía la obligación de hacer tantas sementeras como mujeres había de mantener. Por otro lado, los caciques tenían el privilegio de contar con la ayuda de los otros miembros de la tribu para hacer sus sementeras, que por lo general eran más grandes que las de los demás. También tenían autoridad para convocar asambleas, declarar la guerra, contraer alguna alianza o para hacer las paces con otro pueblo; por ningún motivo se tomaban decisiones sobre tales asuntos sin contar con la voluntad de los caciques. Esta autoridad la obtenían no tanto por herencia sino por la valentía demostrada en la guerra, por tener una familia grande con muchos hijos, nietos y otros parientes y también por hablar bien.

Fray Antonio Tello, en el Libro II de su Crónica miscelánea, narra que cuando los españoles llegaron al pueblo de Oso, al norte de Chametla, «el cacique les salió a recibir de paz, acompañado de 10 000 indios guerreros, todos vestidos de mantas de algodón, vistosa plumería, con arcos y macanas en las manos».

Parece que de todos los caciques del territorio de Sinaloa, el señor y cacique de Culiacán era el más poderoso, y cuando se presentó a los españoles «acompañaban otros muchos caciques de su gobernación, haciéndoles escolta más de 15 000 indios guerreros, bien armados y vestidos».

A su llegada, los españoles detectaron que había luchas internas entre los grupos dominantes, como era el caso de los indios zuaques, que «estaban apoderados y poblados en las tierras de los tehuecos», según cuenta Antonio Ruiz en su Relación. Tal situación sería aprovechada en su beneficio por los conquistadores.

 

 

Tomado del libro: SINALOA, tierra fértil entre la costa y la sierra, Monografía Estatal, SEP, México, 1982.

 

 

Poblaciones antiguas de Sinaloa
Poblaciones antiguas de Sinaloa

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