Manifestaciones culturales en la colonia registradas por los antiguos cronistas en el noroeste de la Nueva España, identidad sinaloense

Identidad sinaloense

Las primeras manifestaciones de la cultura colonial en el territorio del actual estado de Sinaloa, se encuentran en los documentos de los cronistas del siglo XVI que escribieron el relato de la conquista del noroeste mexicano. Así, Sinaloa contó con tres importantes cronistas que registraron a través de sus manuscritos la vida cultural del noroeste de la Nueva España: Pedro Castañeda de Nájera que escribió la Relación de la Jornada a Cíbola, donde se trata de todos aquellos poblados, ritos y costumbres, lo cual fue el año de 1540; Baltazar de Obregón la Historia de los descubrimientos antiguos y modernos de la Nueva España y Antonio Ruiz fue el autor de una Relación de la conquista en el noroeste. De las tres crónicas, la más conocida es la de Antonio Ruiz que fue publicada en 1974 por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
 

Sobre la Relación de Antonio Ruiz, uno de los jesuitas, el padre Diego Guzmán, que conoció el manuscrito y lo envió al padre provincial, sostuvo que «Esta Relación hizo uno de los primeros conquistadores de esta Sinaloa llamado el alférez Antonio Ruiz. El escrito es corto y llano como de hombre antiguo; dará mucha luz para la historia que se pretende».

 

La tarea de los jesuitas en los pueblos de misiones consistió en enseñar la doctrina cristiana a los indígenas en sus propias lenguas; para ello, además de aprender las diversas lenguas sinaloenses, los jesuitas elaboraron gramáticas, doctrinas, sermones y confesionarios en las lenguas sinaloenses, como fue el caso del padre Juan Bautista de Velasco, fundador de la misión de Mocorito, quien escribió una obra llamada Arte de la lengua cahita, la cual el historiador sinaloense Don Eustaquio Buelna la revisa y reedita a finales del siglo XIX con una excelente introducción, a su vez el Gobierno del Estado de Sinaloa a través de Difocur la publica en 1989 con prologo de José G. Moreno de Alba.

 

En los pueblos de misiones, los jesuitas también tenían escuelas de primeras letras, donde enseñaban a los niños a leer y escribir el español.

 
Paralelas a las actividades culturales que promovían los jesuitas, estaban las manifestaciones culturales practicadas por los nativos pueblos indígenas como las fiestas con danzas que organizaban las indígenas, pues desde antes de la llegada de los españoles eran muy afectos a los bailes y rituales propiciatorios de la buena caza y cosecha, o bien de las danzas guerreras. Restos de esos bailes indígenas han perdurado en las danzas que todavía se practican en las fiestas religiosas al norte del estado, por el grupo indígena mayo.
 

 

 

Fuente: SINALOA, tierra fértil entre la costa y la sierra, Monografía Estatal, SEP, México, 1982.

 

 

Danza indígena
Indígenas sinaloense en danza guerrera

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