Plano del ataque a la ciudad de Culiacán 1913, mapas de Sinaloa México

Plano del ataque a la ciudad de Culiacán (5 al 14 de noviembre de 1913)
 

La segunda toma de Culiacán (1913)

Por: Lourdes Ruiz Miramontes

En el proceso histórico de la revolución, la plaza de Culiacán fue atacada y tomada, primero en 1911 por los revolucionarios maderistas que lucharon contra la dictadura porfirista, y la segunda, por los constitucionalistas que se opusieron al usurpador Victoriano Huerta, asesino intelectual de Madero y Pino Suarez.

Este último movimiento que jefaturó don Venustiano Carranza, Jefe Constitucionalista, tuvo por cabeza en el noroeste al general Álvaro Obregón, y en Sinaloa al general Ramón F. Iturbe, designado por Obregón su segundo en la campaña emprendida contra los federales en nuestro territorio.

Lo que a continuación leerá el lector, es la relación cronológica de los sucesos acaecidos a partir del 4 de noviembre de 1913, que culminaron el día 14 del mismo mes con la toma de la ciudad de Culiacán por los constitucionalistas.

Por órdenes de Obregón, el general Iturbe ordenó la movilización de las tropas procedentes del norte, que el día 4 llegaron hasta Estación Caimanero. De allí salió el general Blanco con 40 hombres de caballería para atacar y tomar la plaza de Navolato y apoderarse del Ferrocarril Occidental de México. La mañana del día 5 Iibró combate en Navolato, causando 11 muertes a los federales, entre ellos la del capitán Contreras, jefe de la guarnición federal y haciendo 23 prisioneros. También se apoderó de «El Tacuarinero» en El Limoncito.

El mismo día 4, Obregón avanzó con sus tropas (en trenes militares) hasta Culiacancito, y al día siguiente por la mañana se encontraba ya en San Pedro. En la madrugada del día 6 llegó a Bachigualato ordenando a miembros de su Estado Mayor realizar un reconocimiento de las cercanías de Culiacán.

Por la tarde se incorporó el general Arrieta informando que sus tropas se encontraban en El Barrio, listas para entrar en acción. Se le dotó de 31 mil cartuchos. También se incorporó el mayor Herculano de la Rocha. y su hija Clarita de la Rocha, con 50 elementos de tropa.

De Bachigualato los constitucionalistas avanzaron hasta El Palmito, en las goteras de Culiacán. Se tomaron posiciones, se establecieron puestos avanzados y de vigilancia supervisados por el general Iturbe. Obregón personalmente y su Estado Mayor, hicieron un reconocimiento por el rumbo de La Lomita, estableciendo una cadena de tiradores con fuerzas del general Manuel M. Diéguez.

Los días 7 y 8, Obregón volvió a hacer reconocimientos sobre Ios sitios estratégicos para el ataque, acompañado en el último por el gobernador Felipe Riveros.

Teniendo ya conocimiento de las posiciones que ocupaban los federales, dispuso la formulación del plan de ataque. Allí estuvieron presentes, además del gobernador, los generales Ramón F. Iturbe, Manuel M. Diéguez y Benjamín Hill; coroneles Claro Molina, Manuel Meztas y Macario Gaxiola; tenientes coroneles Miguel M. Antúnez, Francisco R. Manzo, Gustavo Garmendia, Carlos Félix Antonio A. Guerrero y Antonio Norzagaray; y mayores Emilio Ceceña, Alfredo Breceda, Juan José Ríos, Esteban Baca Calderón, Camilo Gastélum, Juan Merigo y Pablo Quiroga.

Las tropas fueron divididas en 5 columnas al mando de Diéguez Hill, Arrieta, Blanco y Gaxiola, que deberían iniciar el asalto en la madrugada del día 10, con el apoyo de la sección de artillería al mando de Merigo y como sostén de ellas las fuerzas de Herculano de la Rocha.

En la mañana del 9 empezó la movilización de fuerzas, pero intempestivamente, a eso de las 9:30 horas, se escuchó en el campamento un nutrido fuego de fusilería. Casi una hora duró el fuego motivado por la presencia de federales que en número de 150 salieron a realizar un reconocimiento por el monte, topándose sorpresivamente con los constitucionalistas. En aquella confusión, Obregón resultó herido por una esquirla de bala expansiva. En ese sitio que controló más tarde el general Iturbe, quedaron 6 muertos y 29 prisioneros.

El día 10 el coronel Meztas rechazó tropas federales que pretendían posesionarse del sitio de la Casa Redonda.

Al día siguiente, el vapor «Morelos» anclado en Altata con tropas federales de refuerzo, que fueron rechazadas per las fuerzas del general Blanco, abandonó el lugar.

El día 11 de noviembre el general Álvaro Obregón habló con el general Ramóm F. Iturbe ordenándole transmitir instrucciones a todos los jefes para reemprender el ataque a la plaza de Culiacán en la madrugada del 12 de noviembre. De acuerdo con el plan, el citado día se entablaron combates, logrando los constitucionalistas apoderarse de trincheras enemigas. Los fortines de la Casa Redonda fueron tornados por las fuerzas de les coroneles Gaxiola y Meztas, teniente coronel Félix y mayor de la Rocha; los tenientes Crescencio Limón y Ramón Inzunza, se apoderaron de las posiciones de La Bomba; el teniente coronel Antúnez desalojó al enemigo del Canal y La Ladrillera, resultando herido de la clavícula izquierda, pero no dejó de combate.

El general Diéguez avanzó sobre les fortines de La Lomita, en donde se luchó encarnizadamente. Allí le reforzó el 5o. Batallón que comandaba

el Teniente Coronel Gustavo Garmendia Villafaña, quien resultó herido en una pierna por bala expansiva, que le produjo intensa hemorragia y más tarde la muerte. En el cuartel General se le hicieron guardias y a la mañana siguiente se le trasladó a Navolato para darle sepultura con los honores debidos.

En la resistencia hecha por el 5o. Batallón resultó herido en un ojo el mayor Esteban B. Calderón, que había quedado como jefe accidental del cuerpo. El general Diéguez destacó una compañía para reforzar el 5o. Batallón, que desde la mañana se batía bizarramente, sufriendo la herida del capitán Cenobio Ochoa y uno de tropa. El general Blanco dio nuevo empuje con sus fuerzas, posesionándose de varias trincheras que no abandonó pese a las bravas tentativas de los federales.

Por la noche, les federales cargaron de nuevo con ímpetu sobre las posiciones de los constitucionalistas, pero sin lograr que las abandonaran. Por la noche, utilizando bombas de dinamita, el general Diéguez logró desalojar al enemigo del fortín que desde la mañana le disputaba el 4o. Batallón, y se apoderó de él, resistiendo el nutrido fuego, tanto de artillería como de fusilería, que desde la capilla y otros lugares le hacían los federales.

Durante la mañana del día 13 el fuego continuó por ambas partes. Diéguez, con fuerzas al mando del mayor Juan José Ríos, tomó un fortín ocupado por los federales.

Las fuerzas del coronel Laveaga relevaron en sus posiciones a las del teniente coronel Antúnez. El general Arrieta, en tanto, reforzó la línea por el frente, protegiendo las posiciones de la Casa Redonda y sus alrededores.

La noche de ese día, se intensificaron las cargas por parte del enemigo, intentando desalojar a los constitucionalistas, entablándose nutrido tiroteo hasta cerca de las 2 de la mañana en que los primeros empezaron a retirarse. Llegaron entonces mayores refuerzos y penetraron a la población las fuerzas del teniente coronel Muñoz, la de los coroneles Gaxiola y Meztas, mayor de la Rocha, tenientes coroneles Félix y Antúnez y el resto de las del general Blanco.

Al amanecer del día 14, el general Diéguez, con sus tropas, tomó posesión de la capilla de Guadalupe, en La Lomita y en la mañana del mismo día todas las fuerzas hicieron su entrada a la ciudad, en correcta formación, no registrándose más acto de desorden que el cometido por dos soldados de las fuerzas de Durango, que se introdujeron a una casa habitación y que fueron aprehendidos por uno de los piquetes que patrullaban las calles, y pasados por las armas, por orden del general Iturbe.

El número de muertos por parte de los federales ascendió a 150 y a 100 el de los prisioneros. El total de las bajas constitucionalistas fue un jefe, 5 oficiales y 30 soldados muertos, así come 2 jefes, 4 oficiales y 75 de tropa heridos.

Así se escribió la historia de la segunda toma de la ciudad de Culiacán en la etapa de la lucha armada, en el año de 1913.

Datos y cifras tomadas del Libra «Ocho mil Kilómetros en Campaña», del general Álvaro Obregón.

 

 

Texto tomado de: Presagio, Revista de Sinaloa; número 46, página 4-5.

Título original del texto: La segunda toma de Culiacán (1913), autora Lourdes Ruiz Miramontes.

Plano Tomado de la enciclopedia; Crónica Ilustrada, Revolución Mexicana, tomo 3, Editorial Publex, México, D.F., 1972.

 

 

Plano del ataque a Culiacán el año 1913
Plano del ataque del Cuerpo de Ejército del Noroeste a Culiacán durante la Revolución Mexicana en 1913

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