Rosendo G. Castro, gente de Sinaloa

Gente en Sinaloa

Rosendo G. Castro

 

Por: Benjamín Lopéz Trapero

¿Quién no ha oído este nombre en Sinaloa?

Pero…¿Cuántas personas saben quién fue, que hizo, como vivió y como murió Rosendo G. Castro,?, cuyo nombre lleva una colonia y una de las arterias principales de Los Mochis.

Mi padre que fue amigo de él, decía que Rosendo nació en la población de Alhuey municipio de Angostura, allá por 1912, debido a problemas familiares, se traslado a un poblado llamado La Sinaloa, cerca de Yevabito, en el municipio de Culiacán, por entonces estación ferroviaria del legendario «Tacuarinero».

En ese lugar conoció mi padre a Rosendo G. Castro joven aún pero poseedor de un carácter firme y decidido. Al defender a un hermano tuvo problemas con la justicia y hubo de abandonar La Sinaloa, yéndose a trabajar a la Hacienda de los Redo, en Eldorado en donde permaneció hasta 1931.

Lleno de inquietudes con ansias de progresar, sintió que aquel espacio era demasiado estrecho para él, por lo que decidió abandonarlo para irse a Los Mochis, para trabajar en labores del campo. Mi padre le acompañó en su aventura, estableciéndose ambos en el Campo No, 8, conocido hoy por Ejido «9 de diciembre» Durante los años siguientes laboraron para la más importante fuente de trabajo que era la United Sugar Co.

Fue en el año de 1935 cuando Rosendo G. Castro inició su carrera sindical y política al nombrarlo sus compañeros su representante ante la citada empresa, con el cargo de delegado No. 5 de la Unión de Obreros y Campesinos del Norte de Sinaloa.

Luego, por el gran interés demostrado para ayudar a la clase trabajadora fue invitado por su compañero Carlos Ramón García a formar parte de una planilla en el comité directivo de la Unión Sindical de la que forma parte también Aureliano Rivera Urías. La planilla triunfó por mayoría de votos quedando Rosendo G. Castro en el cargo de secretario de conflictos. Junto con los líderes mencionados integró una trilogía de trabajo que, con la fuerza y el respaldo que les dio la Unión, haciendo valer y respetar los derechos laborales de obreros y campesinos ante la United Sugar Co., dueña del ingenio, e igualmente ante el sector patronal del norte de Sinaloa, por las constantes violaciones al contrato colectivo de trabajo que ellos mismos habían conseguido se firmara. siendo por cierto el primero en todo el norte de la entidad.

La actitud injusta y represiva de la Compañía para con los trabajadores motivo que el comité organizara periódicamente mítines y paros en los campos y fábricas, del tal manera que gracias a esa presión se logró cambiar la negativa actitud de la United Sugar Co. y dio paso al establecimiento de buenas relaciones laborales que se tradujeron en mejores condiciones para la clase trabajadora.

Este tipo de intervenciones dieron oportunidad a Castro de mostrar su capacidad innata para solucionar problemas laborales, cualidad que confirmó al cumplir varias comisiones en tal sentido. En 1936 fue distinguido con el puesto de asesor en los ingenios de Eldorado y Navolato, y luego representante obrero ante la Junta de Conciliación y Arbitraje.

Más tarde desempeñó el cargo de secretario de conflictos del campo en el comité ejecutivo nacional del Sindicato de Trabajadores de la Industria Azucarera alcanzando posteriormente la Secretaría General de dicha organización. A fines de 1940 fue electo diputado federal por el primer distrito electoral, de Ahome y con tal investidura logró unificar los tres sectores del municipio. Además, como diputado impulsó varias obras de beneficio social en la ciudad de Los Mochis y gran parte de la municipalidad.

En 1942 un ciclón azotó la costa ahomense devastándola. El presidente Manuel Ávila Camacho hizo un recorrido por la entidad para constatar personalmente los daños y nombró a Rosendo G. Castro su representante para que hiciera llegar la ayuda a los damnificados junto con un mensaje de solidaridad y confianza a sus habitantes.

Tres años más tarde asistió a un congreso obrero en Tamazula, Jalisco, al que fue invitado para que coadyuvara a limar asperezas, entre los grupos políticos ambos pertenecientes a la Central de Trabajadores Mexicanos. Al término del evento obrero los asistentes salieron conformes y para festejar el éxito de la comisión, se le invitó a una comida y aceptó gustoso.

Al entrar al local se le pidió depositara su pistola de la que nunca se separaba, habida cuenta que en esos tiempos era costumbre y orgullo portar arma de fuego. Se le aseguro que todos los invitados habían aceptado dejar el arma en prueba de que las discrepancias estaban finiquitadas.

Ya en el interior su compañero Miguel Montaño inició una discusión con él, a todas luces encaminada a provocarlo. Rosendo reacciono inmediatamente pero en ese momento Montaño sacó una pistola y lo acribilló. Existen varias versiones acerca del móvil del asesinato, pero hasta la fecha se desconoce la causa real por la que fue muerto uno de los líderes más capaces que ha dado Sinaloa en el campo del obrerismo.

Ese fue Rosendo G. Castro en cuyo honor y muy justamente llevan su nombre una colonia y una de las principales calles de Los Mochis, ciudad que fue testigo de su calidad como dirigente y político.

Tomado de: Presagio, Revista de Sinaloa; número 15, páginas 20-21.

 

 

Rosendo G. Castro
Rosendo Godoy Castro, personaje de Sinaloa, líder obrero

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