Sinaloa de 1846 a 1853

 

Testimonios de la historia de México

 

SINALOA DE 1846 A 1853

 

 

Por: Eustaquio Buelna

 

1846

Rafael de la Vega

Agosto 6.—En esta fecha aparece de nuevo como gobernador, desde la expedición de la convocatoria para las elecciones, expedida en 6 de agosto por el general Salas, quien en ese tiempo restableció el sistema federal.

Septiembre 5.—Es nombrado por el Supremo Gobierno gobernador del estado el licenciado don Gumersindo Laija, debiendo ejercer hasta que la Legislatura nombrase al que a bien tuviese.

Este señor no tomó posesión porque poco tiempo antes había sido desterrado de Culiacán a Tepic.

Octubre 6.—El licenciado Laija aparece en el Rosario, desde donde transcribe a las autoridades su nombramiento para posesionarse del mando; pero sin esperar a que el Gobierno existente lo diese a reconocer.

Noviembre 2.—Elecciones de diputados a la Legislatura.

Noviembre 21.—La asamblea legislativa que se había instalado desde el día anterior, declara en éste, gobernador constitucional del estado a don Rafael de la Vega, quien continúa en el mando con este carácter.

Entre tanto, el señor licenciado Laija pretendía ejercer el gobierno en el puerto de Mazatlán; declaró nulas las elecciones de Culiacán, y desconoció la legitimidad del nombramiento del señor Vega, con cuyo motivo el Gobierno General resolvió que no tenía facultad de calificar las elecciones, ni debía entorpecer la marcha del poder legislativo del Estado.

La comandancia general, a cargo del coronel don Rafael Téllez, a veces reconocía al señor Laija, a veces al señor Vega, y hubo día que hizo ambas cosas con intervalo de pocas horas, pareciendo que por un lado lo atraía la justicia y el interés público y por el otro lo dominaban influencias que en Mazatlán siempre han sido perniciosas a la quietud de Sinaloa.

Pero el Gobierno General, reconociendo en todo su valor los actos de la asamblea legislativa, se declaró por fin en favor del señor Vega, sin que por esto terminaran las cuestiones iniciales con este motivo.

 

1847

Ertero 18. —El general don Ventura Mora, quien desde el mes anterior había encargádose de la comandancia, quedando de segundo cabo el coronel Téllez, cometió la infamia de pronunciarse con la guarnición de Mazatlán por la dictadura del general Santa Anna, cuando los americanos en la guerra que nos estaban haciendo, casi penetraban ya al corazón del país.

Estos pronunciamientos en Mazatlán eran siempre seguidos de las descargas de expediciones comerciales de Europa, y por lo regular, según se decía, el monto de los derechos percibidos no correspondía al número e importancia de aquéllas. Entre los pronunciados se hallaban don Severo del Castillo, teniente coronel de Ingenieros; don Manuel Márquez, aspirante de Marina; don José María Piña, don Pedro Riesco, don Pedro Vaal, don Santiago Astengo, etcétera.

 

Febrero 6.—Nuevo pronunciamiento de la guarnición en Mazatlán.

No se acogieron a la amnistía dada el 6 de febrero por el Congreso General a los amotinados de Mazatlán, todos los oficiales del piquete de artillería, algunos de los zapadores, y del fijo de California, a quienes los no conformes previnieron saliesen fuera del estado dentro de dos horas, sin darles auxilio alguno. Los pronunciados destacaron una partida de tropas con el designio de tomar a Culiacán.

Febrero 77.—Segundo bloqueo de Mazatlán por buques de guerra americanos; es notificado en la plaza al comandante general del Estado.

Ignoramos cuándo tuvo lugar el primer bloqueo.

Una goleta americana hace observaciones en la costa sondeando la altura de las aguas inmediatas a la misma, y haciendo algunos desembarcos para proporcionarse víveres, a cuyo fin matan a balazos las reses que encuentran. La guarnición del puerto no se mueve, permanece en la inacción en sus cuarteles.

Marzo 77.—Nuevo escándalo dado en Mazatlán por la guarnición federal, con motivo de la amnistía concedida por el Congreso de la Unión a los comprendidos en el pronunciamiento del 18 de enero último, la que no comprende a los sublevados de capital arriba. Declaran en la acta que levantaron, que no reconocerán al gobierno mientras no venga la amnistía general como la han solicitado, y desconocen terminantemente la autoridad del general jefe de la División de Occidente, no permitiéndole en consecuencia pasar la línea del estado.

La conducta de esta soldadesca es insolente, inmoral y antipatriótica, y causo gravísimos daños al Estado.

Marzo 18.— Otra acta de la guarnición, negando la obediencia al Supremo Gobierno, mientras no venga la amnistía absoluta.

Abril 21.— El Congreso General concede un olvido absoluto y general por todo delito político cometido desde el año de 1821 hasta la fecha.

Con este decreto vinieron a quedar impunes los escandalosos atentados de la guarnición de Mazatlán, y en aptitud de seguir cometiendo crímenes, como sucedió cuando se hallaba en peligro la independencia de la nación y la costa del estado bloqueada por fuerzas extranjeras.

Mayo 27.—Se expide un decreto nombrando vicegobernador interino del estado al señor don Pomposo Verdugo, en previsión de las faltas que pudieran ocurrir en el personal del Gobierno por circunstancias actuales.

Junio 1°.— El comandante general Téllez, desde Mazatlán, declara en estado de sitio a Sinaloa, y pretende reasumir el mando político.

El Gobierno del estado resiste la disposición, por no ser llegado el caso, y menos para todo el estado.

Julio 2.—El mismo jefe Téllez hace cesar los efectos de la declaratoria de sitio.

Julio 23.—La guarnición de Mazatlán desconoce al general don Teófilo Romero, luego que supo que como 2° jefe de la División de Occidente en Culiacán, quedaba encargado del mando de ésta por ausencia del señor Bustamante, y además, de la comandancia general del estado.

Septiembre 15.—Action de las Flechas el día mismo que las tropas americanas tomaban posesión de México.

Una fuerza al mando del capitán José María Piña, enviada de Mazatlán, derrota en el rancho de las Flechas las tropas del estado mandadas por el general don Teófilo Romero, quien murió de un metrallazo casi a la boca de un cañón enemigo, sobre el que se había arrojado acuchillando a los artilleros.

Este suceso, unido a la traición del oficial Flores, motivó la referida derrota, que dio por resultado la prisión del coronel de guardia nacional don Francisco Vega en el mismo campo de batalla, la entrada de la fuerza rebelde a Culiacán el 17 y la salida del gobierno y varios empleados para la villa de Sinaloa, para reparar el descalabro.

Entre tanto el coronel Téllez, fingiendo que no había un encargado del poder ejecutivo en el estado, pretendía ser el gobernador con el fin de reorganizar los poderes.

Por noviembre de este año, sin saberse la fecha, volvió con fuer¬zas sobre Culiacán el gobernador don Rafael de la Vega, y recobró la plaza por convenios con el jefe Piña, quien puesto a las órdenes del gobierno fue destinado de destacamento a Cosalá; pero él fue a unirse a Téllez en Concordia.

Por este tiempo, también, sin saberse el mes, los buques de guerra americanos ocuparon la población de Mazatlán, teniendo que salir la guarnición mexicana, que fue a situarse en Concordia.

Recobrada la capital, se reunió el Congreso y el gobernador marchó con fuerzas a reducir al orden a Téllez, reuniéndosele cerca de Concordia las de Jalisco enviadas de orden del Gobierno General, juntas con las del Rosario encabezadas por el general don Manuel Castillo Negrete, que había sido por aquel rumbo la primera en declararse contra el enemigo de las Leyes.

La tropa de Téllez se negó a batirse y los convenios de Zavala verificados entre ambas partes, pusieron término a la contienda en el mes de enero de 1848, saliendo del estado los jefes enemigos y principales perturbadores de la paz, y concluyendo así la serie de atentados de una fuerza militar que desoía los clamores de la patria, mandada por jefes corrompidos, la mayor parte sumergidos en la crápula, y estimulada por individuos atentos sólo a un sórdido interés particular y al contentamiento de innobles pasiones.

 

1848

Enero 14.—En esta fecha comisiona Téllez al comandante de escuadrón don Francisco Cruz Echeverría, desde San Sebastián, donde se hallaba con sus fuerzas, para que se acerque al coronel don Carlos Cruz Echeverría y le manifieste sus deseos de arreglar las diferencias.

Enero 15.—Don Carlos Cruz Echeverría, encargado de la comandancia de Sinaloa, ínterin se presenta el señor general don Mariano Guerra Manzanares, le contesta desde la Noria que ha dado cuenta al señor gobernador don Rafael de la Vega, quien viene mandando en jefe la Sección de fuerzas y que él apreciaría se acercase el mismo señor Téllez para arreglar las cosas sin derramamiento de sangre, dándole todas garantías.

Enero 77.—Téllez comunica que en el punto de Zavala espera la comisi6n que él ha nombrado, compuesta del comandante de Escuadrón don Francisco Cruz de Echeverría, capitán don Ramón Nogueras, don Francisco Lerdo de Tejada y licenciado don Pedro Royo, para que se les designe el punto en que tenga lugar la conferencia. En el mismo día el comandante general Echeverría contesta que el mismo gobernador marcha con la división a sus órdenes, a Zavala, y allí tendrá lugar la conferencia.

Enero 18.— Las bases acordadas entre el gobernador del estado y la comisión nombrada por el coronel don Rafael Téllez, para terminar pacíficamente las consecuencias de los hechos ocurridos en el propio estado acerca de su gobierno político y militar, son las siguientes, textualmente:

1a. El señor coronel don Rafael Téllez, obediente al Supremo Gobierno General, substituye el mando político del estado, reconociendo como gobernador constitucional del mismo al excelentísimo señor don Rafael de la Vega.

2a. Por el mismo principio hace entrega del mando militar al señor coronel don Carlos Cruz Echeverría, como nombrado por el Supremo Gobierno para ejercer interinamente la Comandancia General del estado.

3a. El señor coronel Téllez recibirá un salvoconducto amplio, para que con su persona, familia y equipaje pueda marchar fuera del estado, y dirigirse a recibir órdenes del Supremo Gobierno General.

4a. Igualmente, los jefes y oficiales de la división, residentes en San Sebastián, que quieran separarse del servicio en el estado, recibirán sus pasaportes, dejando cubierta su responsabilidad con arreglo a ordenanza.

5a. El excelentísimo señor gobernador concede un olvido general respecto de todo lo ocurrido en el estado, a los individuos que dependan de su resorte, dejando a salvo el derecho de tercero.

Cuartel general en Zavala, enero 18 de 1848.— Rafael de la Vega.—Francisco C. de Echeverria.—Ramón Nogueras.—Pedro Royo.—Francisco Lerdo de Tejada.

 

Febrero 27.—Se instala la segunda asamblea legislativa del estado.

 

Febrero 29.—Se declara electo gobernador constitucional al C. José Esquerro, y vicegobernador al C. José Rojo y Eseverri, nombrándose a don José María Vasavilbaso gobernador provisional, por mientras se presenta el constitucional.

Así terminó su Gobierno don Rafael de la Vega, el más capaz de los gobernadores que de dicha familia hubo en el estado. Era generoso, de buena índole y muy solícito por el engrandecimiento de Culiacán. En cambio, no había, durante su administración, regularidad para el manejo de la hacienda pública; la justicia casi siempre se administraba al antojo de los intereses y empeños de la familia de que era el jefe, y la cual aumentó sus riquezas en ese tiempo; las elecciones se hacían en todo el estado en las casas de sus agentes, de donde a menudo salían confeccionadas sin apercibirse el pueblo de la completa suplantación de sus votos; el contrabando estaba a la orden del día; no se pagaban sus sueldos sino a pocos favorecidos; la venalidad de las autoridades y empleados estaba muy generalizada y en los distritos no se promovía ninguna mejora material.

 

José María Vasavilbaso

Marzo 1°.—Toma este señor posesión del gobierno en virtud del artículo 79 de la constitución, funcionando en Villa Unión.

Abril 1″.—El señor Vasavilbaso sanciona en Villa Unión el decreto en que se le admite la renuncia que hizo del gobierno.

 

José Rojo y Eseverri

Abril 2.—Toma en Culiacán posesión del mando como vicegobernador constitucional, por haberse admitido la renuncia que hizo del gobierno el señor don José Esquerro y de don José Vasavilbaso, a quien se le admitió el 30 de abril, estando fungiendo en Villa Unión.

Parece que por este tiempo desocuparon los americanos el fuerte de Mazatlán, en virtud del tratado de paz entre México y los Estados Unidos.

 

Pomposo Verdugo

Mayo 7.—Entra al ejercicio del poder como gobernador provisio¬nal nombrado en virtud de la renuncia de don José Rojo y Eseverri.

Julio 18.—La guarnición de Mazatlán, acaudillada por don Antonio Palacios Miranda, en unión de unos cuantos subalternos y con la colaboración de don Rafael Carreón, don Francisco Vidal y don José María Madrigal, secunda el plan proclamado en Guanajuato por el general Paredes contra el gobierno nacional y los tratados de paz con los Estados Unidos. Don Francisco Vidal funcionaba como encargado del mando político, mientras la revolución no fue reprimida.

Este movimiento tuvo pocas consecuencias y pronto fue sofocado, huyendo el jefe y muriendo en el patíbulo tres jóvenes oficiales que habían tornado parte en el.

Agosto 3.—Don Pomposo Verdugo, gobernador en Culiacán.

Ley número 11 de 5 de mayo de 48. Se admite la renuncia al vice constitucional don José Rojo y Eseverri.

Ley número 12 de 5 de mayo de 48. Se nombra gobernador provisional conforme al artículo 70 constitucional, a don Pomposo Verdugo.

Agosto 19.— Llegó a Guaymas la lancha número 2 y fueron aprehendidos don Rafael Carreón, Francisco Vidal y José María Madrigal, quienes iban allí con otros, procedentes de La Paz, por estar complicados en otro pronunciamiento.

 

1849

Enero 24.—El teniente don Agustín García, quien se hallaba preso en el cuartel en Mazatlán, como promotor de la asonada del 18 de julio del año pasado, puesto a la cabeza de 20 soldados de tropa federal que se le proporcionaron en el cuartel, con una orden del general don Juan Pablo Anaya, aprehendió en la noche de este día al comandante general del estado don Ignacio Inclán, y lo embarcó en la goleta Bruja para conducirlo a San Blas, con su hijo y su sobrino.

Parece que tenía complicidad en el suceso el general don Juan Pablo Anaya, antecesor del señor Inclán, y que también estaban inodados los paisanos don Francisco Lerdo de Tejada y don José María Irribarren y el extranjero dueño del buque referido, don Luis Vial.

El orden se restableció a las pocas horas; los comprometidos fueron consignados a la autoridad judicial por el presidente munici¬pal y el general Anaya, embarcado para San Blas por el comandante accidental don Juan Bautista Tranconís, quien lo consignó al comandante general de Jalisco.

Febrero 18.—El comandante general Inclán hace salir la guarnición de Mazatlán a situarse en Concordia, a fin de evitar la corrupción y sedicientes.

Mayo 12.— Don Pomposo Verdugo, gobernador en Mazatlán.

Junio 5.- Muerte de don Rafael de la Vega en Santa Anita.

En noviembre de este año comienza a desarrollarse fuertemente el cólera morbus en Mazatlán, y no llegó entonces a atacar a Culiacán y norte del estado.

 

1850

Febrero 14.—El Ministerio de Guerra consigna al Supremo Tribunal de la Guerra y Marina al señor general Inclán, comandante general de Sinaloa, relevándolo del mando y ordenándole situarse en Tepic a disposición de dicho Tribunal, a consecuencia de una acusación que le hizo la alta Corte de Justicia del estado por abusos de autoridad.

Diciembre 23.—Nombrado el señor Garza arzobispo de México, deja de ser obispo de Sonora en el propio día en que recibe el aviso oficial y en la propia fecha nombró al señor don Juan Francisco Escalante gobernador y vicario capitular de la iglesia de Sonora en sede vacante.

Hasta 9 de enero de 1851 consta que estuvo fungiendo de gobernador provisional don Pomposo Verdugo; no se sabe qué día aproximadamente cesó ni el motivo.

 

1851

Lic. José María Gaxiola (2a. vez)

Enero 20.—De esta fecha es la memoria que este señor presentó a la Legislatura, y en la que por primera vez aparece en nuestros documentos funcionando como gobernador interino.

Junto 10.—El cólera invade el Fuerte.

Julio 19.—El gobernador don José María Gaxiola muere del cólera en Culiacán y quedó acéfalo el gobierno. Ya lo había sido en tiempo del Estado de Occidente.

Desde mediados del mes comenzó esta terrible epidemia a ejercer en Culiacán su misión asoladora, siendo su estrago sin ejemplo, pues en los primeros seis días se cuenta que perecieron dos mil habitantes, poco más o menos la mitad de los que habían quedado en la población resignados a sufrir el azote.

La mayor parte de las autoridades se ausentó. Don Anacleto Eraclio Núñez, quien pocos días antes de la epidemia había sido nombrado presidente municipal, (encargo que hoy equivale a nuestros prefectos), desplegó durante aquélla una actividad, energía y valor tan notables, que lo hicieron acreedor a la gratitud de la ciudad, cuyas autoridades, sin embargo, no le correspondieron ni con los agradecimientos, antes le causaron graves penas y ofensas a su honor.

Agosto 19.—Junta de los principales vecinos de la capital para dar providencia a fin de hacer cesar el acefalismo del gobierno. Nombra a los señores don José de Jesús Espinosa de los Monteros, secretario de la diputación permanente del Congreso, don Miguel Verdugo y Avilés, presidente del Tribunal de Justicia y don A. E. Núñez, presidente de la junta municipal, encargados de dictar las medidas necesarias para el efecto indicado.

Agosto 20.—Los tres señores indicados se dirigen a los otros dos miembros de la diputación permanente, ausentes todavía desde la invasión del cólera, excitándolos para que se presenten cuanto antes en la capital, a fin de que, conforme a las facultades constitucionales de la corporación, cubran la plaza vacante de gobernador.

Al mismo tiempo se dirigen a todas las juntas municipales del estado, pidiéndoles nombren un gobernador interino, como medio el más violento y más aproximado, a la elección popular, sin perjuicio de la facultad que corresponde a la Diputación, para este efecto, cuando se reúna.

Septiembre 8.—Los tres comisionados, recibida la votación que remitieron las juntas municipales, declaran gobernador interino a don José María Aguirre.

 

José María Aguirre

Septiembre 10.—Toma este señor posesión del gobierno, interinamente, y presta juramento ante el Tribunal, a falta de otra autoridad competente.

Septiembre 18.—La diputación permanente, una vez reunida, declara gobernador del estado al señor don José María Aguirre, mientras se presenta el gobernador provisional.

En este mes, a mediados, invadió de nuevo el cólera a Mazatlán.

Octubre28.—Se siente un fuerte huracán en Mazatlán, que hizo algunos estragos en los edificios de la población.

 

1852

Enero 3.—El Congreso del Estado declara gobernador constitucional del mismo al señor don Francisco de la Vega, y vicegobernador al señor don Francisco Camilo Orrantia.

 

 

Francisco de la Vega

Enero 11.—Entra a ejercer el poder ejecutivo como gobernador constitucional el señor Vega.

Enero 31.—Se sanciona la constitución política del estado reformada. En ella se reproduce la prohibición de que las manos muertas no pueden adquirir bienes raíces en el estado y se consignan muchas de las garantías consignadas ahora en la constitución de 1857.

Febrero 5.—Decreta el Congreso que a falta de gobernador y vice, ejerzan el poder ejecutivo del estado los señores don José Rojo y Eseverri, don Ignacio de la Vega y don Francisco Ochoa.

Mayo 3.—Decreto estableciendo una contribución directa y señalando plazo para la cesación de las alcabalas.

Mayo 5.—Motín del pueblo de Mazatlán, excitado por los comerciantes de dicho puerto, contra la contribución personal, que por cierto hacía más de dos años que estaba en práctica y había sido votada por influencias mazatlecas. El motín se apaciguó con la promesa del presidente de la junta municipal, ante la cual se presentó la muchedumbre después de recorrer las calles de que la corporación haría suya la petición referida y que no se cobrarían las contribuciones entre tanto no se resolviese el asunto por el gobierno.

Este mandó suspender al presidente municipal, por su comportamiento débil y abusivo.

Los vicecónsules extranjeros reunidos se presentaron al comandante general don Ramón Morales, en Mazatlán, con una comunicación oficial en que de parte de sus nacionales se quejaban de lo gravoso de las contribuciones, coadyuvando así al propósito de los motineros.

Es evidente que acostumbrados los comerciantes de Mazatlán al sistema de alcabalas, en el que quien hace más contrabando, más gana, no podían permanecer conformes con el sistema de puras contribuciones directas, en el que el impuesto es más difícil de eludir.

Por influjo de ellos y a moción del diputado por el distrito de Mazatlán, se habían abolido las alcabalas y sustituídose con contribuciones directas. Por este medio se atestaron los almacenes de efectos que no habían pagado derechos indirectos al estado, y les convino ya no pagar tampoco los directos, a cuyo fin tendía la asonada del 5 de mayo, siendo todo una defraudación escandalosa. Ellos mismos habían ofrecido que la recaudación del puerto daría como cuarenta mil pesos; pero llegado el caso, las juntas que eran su hechura cotizaron tan bajo, que obligó a doblar el impuesto, y de ahí procedió el descontento de ellos.

Mayo 28.—Nuevo escándalo en Mazatlán. El juez de primera instancia salió a hacer los embargos de las contribuciones; pero en todas las tiendas fue rechazado. Los comerciantes mandaron traer la música para reunir muchedumbre, y tiraron dinero al pueblo, que empezó a gritar vivas al comercio y mueras al gobierno y a las demás autoridades. Ocurrió el jefe político, y fue apedreado y obligado a huir. Mucho disimulo de parte del comandante militar.

Junio 19.—Llega el gobierno a Mazatlán, con fuerza armada, a las órdenes del coronel de guardia nacional don José Tellaeche, para arreglar los asuntos relativos al motín del 5 de mayo y castigar a sus autores, como lo hizo, con multas a los comerciantes.

Julio 11.—Don Pedro Valdés, capitán de artillería de la guarnición de Mazatlán, a la cabeza de la sección que era a sus órdenes y de la mayor parte de la fuerza de tiradores, después de haber puesto preso al comandante general, y apoyado por algunos extranjeros y gente del pueblo, ataca en la madrugada y toma por un acto de perfidia el cuartel de las fuerzas del gobierno del estado, que quedan prisioneras.

El gobernador también fue hecho prisionero, y se vio obligado, para obtener su libertad, a firmar un convenio con los pronunciados, estipulando dejarles las armas, el dinero de la caja y de las oficinas públicas del puerto y retirarse de la población.

Los españoles fueron los más complicados en estos criminales sucesos. Españoles fueron también algunos de los jefes de las fuerzas mazatlecas, quienes fueron a batir después a los del gobierno, en el norte del estado.

En la tarde hubo una junta, a la que asistieron varios extranjeros, en que se declaró a Mazatlán, segregado de Sinaloa y erigido en territorio.

La insolencia de los pronunciados llegaba a tal grado, que el vicecónsul español don Martín Echeguren insultó al que era comandante general, don Ramón Morales.

Pocos días después, el 24, se movieron y desterraron por mar al honrado administrador de la aduana marítima, don Juan N. Rabago.

El gobierno del general Arista jugó una política vacilante y torpe en este asunto y los pronunciados se encargaron de demostrarlo muy pronto.

Septiembre 23.—Los rebeldes de Mazatlán se adhieren al pronunciamiento de Guadalajara, fecha 13 del corriente, en que se proclama la destitución del general Arista como presidente de la República.

El jefe Valdés comienza a titularse gobernador y comandante general del estado.

Octubre 1 °.—Terrible huracán en la capital; se inunda y destruye una parte de la ciudad.

Octubre 8.—Entra a ejercer el mando político como vicegobernador, por haberse el gobernador encargado del mando de las fuer¬zas levantadas para reducir al orden a los sublevados.

Octubre 16.—Acción de Portezuelo: una parte de las fuerzas pronunciadas al mando de Valdés, presentan un simulacro de ataque a las del gobierno, fortificadas en el Portezuelo, tres leguas distante de Culiacán, en el camino de Mazatlán; y el resto por sendas extraviadas rodea, sin ser sentido, aquellas posiciones y se dirige a posesionarse de Culiacán. Lo toma haciendo rendirse a un pequeño destacamento, dejado por el gobierno en la iglesia y rechaza después las fuerzas del mismo gobernador que, conocido el ardid, habían vuelto del Portezuelo a defender la ciudad; pero ya desmoralizadas.

Las fuerzas mazatlecas se entregan a un horroroso saqueo por tres días y cometen en la infeliz ciudad toda clase de desórdenes.

Su rapacidad llegaba hasta destruir lo que no se podían robar.

El señor Vega se retiró para el norte con los restos de su fuerza.

En estos días Orrantia devuelve a Vega el gobierno.

 

Francisco de la Vega

Octubre 24.—Decreta el vencedor la translación provisional de la capital a Mazatlán y erige una prefectura en Culiacán, que tendrá bajo sus órdenes a los demás distritos del norte.

 

Queda nombrado prefecto don Eraclio Núñez, quien había venido como uno de los jefes de la fuerza de Mazatlán y persigue tenazmente los restos del partido contrario.

 

1853

Enero 11.—Asesinato de Núñez cometido en la noche de este día en la plaza principal de Culiacán, casi en frente del cuartel de la guarnición. Grande alarma en los habitantes de la ciudad. Atribúyese su muerte a la familia Vega (don Francisco, don Joaquín, don Ignacio). Su asesino fue el güero Nicho.

Enero 18.—Don Francisco de la Vega ataca y recobra a Culiacán, tomando prisionera la fuerza que lo guarnecía. Muere defendiendo la plaza el teniente Aguilar que la mandaba.

Con motivo de la salida de las fuerzas de Mazatlán para batir las de Vega, este abandona a Culiacán.

Después se hicieron inútilmente varias tentativas de avenimiento entre las dos partes beligerantes.

Marzo 17.—Don Antonio Groso, jefe de la expedición contra don Francisco de la Vega, derrota a éste en Balacachi, Fuerte.

En este día podemos dar por concluido el gobierno liberal en Sinaloa, con el triunfo definitivo de la revolución de Mazatlán, que entronizó la influencia decisiva de los comerciantes extranjeros en la política del estado.

Terminó al propio tiempo la dominación de los Vegas, que no más volvieron a empuñar las riendas del estado, excepto en 1855 en que con la nueva administración de don Pomposo Verdugo tuvieron otra vez, aunque indirectamente y sin tanta preponderancia, algún influjo en la marcha política del estado.

La dominación de dicha familia fue abusiva, tiránica y exclusivista, aunque la administración de don Francisco Vega estuvo animada de las mejores intenciones, y tal vez su mejor pensamiento fue enfrenar los continuos escándalos de Mazatlán.

El partido Veguista y el Mazatleco se regalaban mutuamente con el nombre de contrabandistas; pero si bien es cierto que los Vegas hacían un contrabando estúpido y descarado, también lo es que los comerciantes de Mazatlán lo ejercitaban sacrificando la paz del estado, comprando con oro la sangre mexicana, humillando el honor nacional y corrompiendo nuestras autoridades.

La prensa y el populacho de Mazatlán, instigados por los pronunciados, vomitaban injurias y calumnias contra el gobernador Vega, a quien sentían capaz de enfrenar sus depredaciones y daba vergüenza tan repugnante proceder. Elecciones siempre falsificadas, justicia vendida y abyecta, rentas insuficientes o que lo parecían y mal trato a los sirvientes, eran los emblemas de la política veguista, excepto en tiempo del último gobernador, en que se vio cesar dichos abusos, aunque continuó por la costumbre el mal trato a los sirvientes; pero en esta época fue cuando comenzó a corregirse por las autoridades esa propensión de ciertas familias de Culiacán a mantener en una tiránica esclavitud a los sirvientes, mal que en lo sucesivo llegó a desaparecer por completo.

 

Coronel Pedro Valdés

Marzo 17.—En esta fecha comienza a mandar sin contradicción como gobernador provisional y comandante general de Sinaloa, y poco después como gobernador en propiedad.

General José María Yánez

Noviembre 20.—En esta fecha consta que ya funcionaba el señor Yánez como gobernador y comandante general de Sinaloa; pero hay motivos «para presumir que desde el día 17 comenzó a ejercer.

Este gobernador dictó con extraordinaria actividad las medidas necesarias para la defensa del territorio nacional en Occidente, con motivo de la invasión de Walker en la Baja California y noticia de otros filibusteros que amenazaban desembarcar en las costas de México.

 

 

Plazuela Machado en Mazatlán, Sinalo, México
Plazuela Machado, Mazatlán, Sinaloa, México; construida en 1837

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