Sinaloa en la Revolución; historia de México

Historia de Sinaloa México

 

 

SINALOA EN LA REVOLUCIÓN MEXICANA

 

El presidente Porfirio Díaz, después de haber gobernado nuestro país por muchos años, prometió que en las elecciones de 1910, donde se elegiría Presidente de la República, seria respetado el voto de los mexicanos.

Muchos creyeron en la promesa de don Porfirio, entre ellos don Francisco I. Madero, quien decidió participar en las elecciones para Presidente de México.

Porfirio Díaz no respetó su promesa, encarceló a Madero y se volvió a reelegir.

Don Francisco I. Madero se escapó de su encierro y redactó el Plan de San Luis, en el que pidió a todos los mexicanos defender el respeto al voto y que no se permitiera reelegirse a los presidentes; para ello invitó al pueblo a levantarse en armas el 20 de noviembre de 1910.

En Sinaloa, este movimiento revolucionario se inició cuando al morir Francisco Cañedo, en el año de 1909, se convocó a elecciones para gobernador, en las que participaron Diego Redo y José Ferrel.

Rafael Buelna Tenorio, conocido como el «Granito de Oro», inició su participación política uniéndose a la candidatura de José Ferrel y se convirtió en uno de sus principales oradores.

José Ferrel luchaba en contra de los porfiristas, la mayoría de los sinaloenses votaron por él; pero el Congreso del Estado dio el triunfo a Diego Redo. Esto provocó el malestar y el enojo de la población.

Cuando Francisco I. Madero llegó a Mazatlán, la mayoría de los sinaloenses dieron apoyo a su lucha en contra de Porfirio Díaz.

Después de instalar el primer grupo antirreeleccionista en Mazatlán, el señor Madero visitó Culiacán y Angostura, donde también formó grupos que se oponían a que Porfirio Díaz fuera otra vez Presidente de México.

Las actividades antirreeleccionistas que se realizaban en el Estado, trajeron como consecuencia el encarcelamiento y la muerte del profesor Gabriel Leyva Solano.

Leyva Solano, como maestro rural, conoció los principales problemas de la población y se dedicó a defenderla en contra de los abusos de los caciques, lo que le valió la desconfianza de éstos y de las autoridades porfiristas.

En 1910, Gabriel Leyva Solano, junto con Maximiano y Narcizo Gámez, se levantaron en armas contra el gobierno porfirista.

El combate contra las fuerzas del gobierno, Gabriel Leyva Solano fue herido, hecho prisionero y conducido a la cárcel de Sinaloa.

El 13 de junio fue sacado de su celda, y en un lugar llamado Cabrera de Inzunza, del municipio de Sinaloa, se le dio muerte.

Gabriel Leyva Solano fue el primer revolucionario sinaloense que murió al luchar contra la dictadura porfirista. Por eso se le conoce como el PROTOMARTIR DE LA REVOLUCION MEXICANA.

 

El 19 de noviembre de 1910, en Culiacán, los soldados de Diego Redo descubrieron un arsenal de armas que se tenía preparado para lanzarse a la Revolución. Esto obligó a los revolucionarios sinaloenses a iniciar la lucha armada antes de la fecha señalada en el Plan de San Luis.

Los principales cabecillas de las guerrillas revolucionarias en Sinaloa fueron: En el norte: José María Ochoa, Gregorio L. Cuevas y Crescencio Gaxiola.

En el sur: Justo Tirado, Ángel y Elpidio Osuna, Juan Carrasco y Pomposo Acosta.

En el centro del estado: Ramón F. Iturbe, Herculano de la Rocha y Juan M. Banderas.

La lucha armada de la Revolución Mexicana se inició en Sinaloa el 19 de noviembre de 1910, cuando los soldados de Diego Redo descubrieron el arsenal de armas que había en la casa de Ramón F. Iturbe.

La toma del pueblo de Tamazula, Durango, por Juan M. Banderas, fue una de las batallas más importantes al principio del movimiento armado.

Posteriormente, el ejército revolucionario, al avanzar hacia Culiacán para derrotar a los porfiristas que allí se encontraban concentrados, fue ganando otras batallas como las de Cosalá, Palma Sola, El Palmar y Llano Grande.

El 13 de mayo de 1911, Juan M. Banderas y Ramón F. Iturbe tomaron la ciudad de Culiacán, derrotando a los porfiristas Higinio Aguilar y Luis Morelos, quienes la defendían.

Juan M. Banderas nació en Tepuche, municipio de Culiacán, en el año de 1875. Ingresó al movimiento revolucionario motivado por las ideas antirreeleccionistas de Francisco I. Madero.

Participó en varios combates como los de Tamazula, Topia, El Aguajito y la toma de Culiacán; a raíz de este triunfo, fue ascendido a general por Francisco I. Madero, y nombrado Jefe de la Junta Revolucionaria de Sinaloa. Llegó a ser gobernador interino del estado.

Juan M. Banderas murió el 10 de febrero de 1916.

Durante el período comprendido de 1911 a 1917, tanto en el país, como en el estado, hubo muchos hechos o sucesos muy importantes.

En la capital de la República, Porfirio Díaz fue vencido y obligado a abandonar la presidencia y el país. Francisco I. Madero fue nombrado Presidente de México; pero pronto tuvo problemas con otros jefes revolucionarios, como Emiliano Zapata y Francisco Villa, así como también, con el jefe de sus tropas, Victoriano Huerta, quien lo traicionó.

Ante esa traición, el gobernador de Coahuila, Venustiano Carranza, se levantó en armas en contra de Victoriano Huerta y encabezó a las fuerzas revolucionarias.

En Sinaloa, algunos revolucionarios como Felipe Riveros, Ramón F. Iturbe, Ángel Flores, Manuel Mezta y Rodolfo Campos se organizaron para luchar contra el ejército de Victoriano Huerta. Formaron la Brigada Sinaloa y Ramón F. Iturbe quedó al mando de ella.

A la edad de 19 años, Ramón F. Iturbe se inició en la política al unirse a la candidatura del Licenciado José Ferrel.

Luchó en las guerrillas revolucionarias junto a Juan M. Banderas. Por sus méritos recibió el grado de general brigadier.

Del 26 de junio de 1917 al 16 de septiembre de 1920, fue gobernador constitucional de Sinaloa y, en el año de 1966, recibió del Senado de la Republica la medalla Belisario Domínguez.

Ramón F. Iturbe murió el 27 de octubre de 1970, en la Ciudad de México.

La Brigada Sinaloa, al mando de Iturbe, estaba formada por siete batallones, se unió al ejército del noroeste al mando del general Álvaro Obregón.

Las batallas más importantes, en que participaron los batallones de la Brigada Sinaloa, fueron en los poblados de Sinaloa, Mocorito, Culiacán, Navolato, Altata y Mazatlán.

El 20 de agosto de 1914, los revolucionarios sinaloenses, encabezados por Juan M. Banderas, Rafael Buelna Tenorio y Salvador Alvarado, entraron triunfantes

a la Ciudad de México con el ejército constitucionalista al mando de Venustiano Carranza.

Al triunfo del ejército constitucionalista, se reunió el Congreso Constituyente en Querétaro y el 5 de febrero de 1917 promulgó la Constitución, que es la ley que nos rige actualmente a todos los mexicanos.

En este Congreso participaron los diputados sinaloenses: Pedro Zavala, por Culiacán; Cándido Avilés, por Mocorito; Andrés Magallón, por Mazatlán; Carlos M. Esquerro, por Concordia y Emiliano Ceceña, por El Fuerte.

La Revolución Mexicana en el Estado de Sinaloa y en el país fue una lucha en la que hubo muchos muertos, enfermedad y miseria en la mayor parte de la población, pero fue necesaria para que la tierra fuera de quien la trabajara. para que hubiera más libertad, escuelas, hospitales, carreteras, electrificación, agua potable, seguridad, limpieza en las ciudades y para que los trabajadores tuvieran las garantías que hoy gozan.

 

Tomado de: Sinaloa, Historia y Geografía, Tercer Grado, Secretaría de Educación Pública, 1994.

Ilustración: obra del pintor sinaloense Arturo Moyers tomada de la portada de Presagio, Revista de Sinaloa; número 5.

 

 

La revolución en Sinaloa México
Pintura; «La Revolución Mexicana», de Arturo Moyers Villena

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *